
Una joven de 21 años de origen hispano fue arrestada el domingo en el sur de Florida acusada de atropellar mortalmente a un hombre en Dania Beach y huir de la escena, según informó la Oficina del Sheriff de Broward.
Keila Isabel Maldonado presuntamente arrolló a la víctima —un hombre cuya identidad no ha sido divulgada— en la madrugada del sábado, poco después de la 1:30 a.m., en la cuadra 200 de Sheridan Street, al este de la US-1. Los servicios de emergencia lo hallaron tendido en la calzada y lo declararon muerto en el lugar.
Lo que permitió a los detectives llegar hasta Maldonado fue un detalle forense: un número de identificación hallado en un fragmento de escombro que el vehículo dejó en la escena.
Ese rastro condujo a un Hyundai Sonata 2025 que apareció en el segundo piso del garaje de Lexus of North Miami, concesionario ubicado en North Miami Beach donde la joven trabajaba. Un empleado del lugar alertó a las autoridades tras notar los daños en el automóvil.
Según el informe de arresto, al que tuvo acceso CBS News, Maldonado había tomado el vehículo de alquiler sin permiso del concesionario. Al ser interrogada por un compañero de trabajo, preguntó cuánto costaría reparar los desperfectos y reconoció que había golpeado a alguien que iba en un scooter.
El informe también señala que, tras el impacto, condujo hasta una plaza comercial cercana, observó durante aproximadamente una hora cómo llegaban los paramédicos y se marchó sin hablar con la policía.
Maldonado regresó con los investigadores al condado de Broward y fue detenida. Enfrenta dos cargos: no detenerse ni permanecer en el lugar de un accidente con resultado de muerte, y alterar o fabricar evidencia física.
Un juez fijó su fianza en 51,000 dólares. Al momento de su arresto, permanecía recluida en la cárcel principal de Broward y no figuraba un abogado registrado en su nombre.
El siniestro ocurrió frente a la iglesia New Bethany Tabernacle. Su pastor, Edvard Legrand, reaccionó con alarma y lanzó un llamado a los conductores de la zona: «Vayas a donde vayas, ya sea que vengas de la playa o simplemente estés en la carretera, reduce un poco la velocidad. Treinta segundos pueden cambiar tu vida y la de otra persona».
Bajo la ley de Florida, abandonar la escena de un accidente mortal es un delito grave de primer grado con pena mínima obligatoria de cuatro años de prisión y una máxima de 30, además de multa de hasta 10,000 dólares y revocación de la licencia por al menos tres años. La norma no exige probar que el conductor causó la muerte: basta demostrar que el accidente produjo el fallecimiento y que el conductor incumplió sus obligaciones legales.
Vídeos relacionados:
Archivado en: