
La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, la mayor planta de generación eléctrica de Cuba, volvió a quedar fuera de servicio en la noche del martes, apenas 24 horas después de haberse sincronizado con el Sistema Electroenergético Nacional.
Este martes, la Unión Eléctrica (UNE) anunció la salida en su página de Facebook a las 22:11, señalando escuetamente «causas pendientes a identificar». La planta había sido conectada a las 22:06 del lunes, lo que convirtió el episodio en uno de los más breves y humillantes de una larga cadena de reconexiones fallidas.
La reacción en los comentarios fue inmediata y demoledora. «Un estornudo y zassss», escribió un usuario. Otro resumió el patrón con sarcasmo quirúrgico: «La Fuiteras es más meme que el Barcelona». Un tercero apuntó directamente a la gestión: «Se pasa más tiempo en el arreglo que lo que dura en línea. Polvo de Gallo».
La indignación no se limitó a las bromas. «Causas pendientes jajaja, esto parece título de novela. Lástima que lo que se está viviendo el pueblo sea una serie pero de TERROR», escribió otra persona.
Alguien más sintetizó la aritmética del fracaso: «Cinco días de reparaciones, menos de dos en línea. Insisten en que genere 190 MW y la desgastan. Es mejor que genere 150 y dure más, pero ustedes son cabezones».
Otros usuarios también cuestionaron las reparaciones y los continuos arranques de la termoeléctrica. Un comentario advertía que forzar los arranques repetidos destruye la planta desde adentro: «Cada vez que encienden la caldera, hasta que esté en parámetro para tomar carga, y luego volver a enfriar, suma unos cuantos cientos de galones. Es mejor arreglar bien todo y hacer un arranque duradero, que seguir parcheando».
Otro usuario fue más directo: «Esa caldera y economizador no dan más. La Guiteras lleva pararla completo, hacerle el mantenimiento largo planificado y la reparación capital de su caldera».
La caída del martes es la más reciente de al menos 17 salidas no programadas que acumula la Guiteras en 2026.
Solo en octubre, la planta ha protagonizado averías sucesivas: el 4 de octubre salió por fallas en el recalentador de alta temperatura; el 9 volvió a caer por un salidero en la línea de atemperamiento de vapor; y el 14 sufrió una nueva avería en el economizador con daños adicionales en el recalentador de baja temperatura.
Entre el 15 y el 17, técnicos sustituyeron 11 segmentos de tubo y realizaron pruebas hidráulicas y neumáticas. El resultado fue una conexión de apenas 24 horas.
La planta, inaugurada en 1988 y con más de 38 años de explotación, no recibe mantenimiento capital desde 2010. Una reparación integral exigiría sustituir más de 500 tubos, ejecutar entre 1,000 y 1,200 cordones de soldadura y una parada de al menos 180 días, algo que las autoridades han evitado programar.
El contexto en que se produce esta nueva caída es catastrófico. Este martes, a las 6:00 de la mañana, el sistema eléctrico cubano disponía de 920 MW frente a una demanda de 2,330 MW. Para el horario de máxima demanda, la UNE estimaba una disponibilidad de 970 MW y una demanda de 2,820 MW.
Los apagones de más de 70 horas consecutivas se han vuelto rutina: poblados de Matanzas como Manuelito, Bolondrón y Unión de Reyes superaron las 70 horas sin electricidad, mientras en Pinar del Río algunos circuitos acumularon más de 90 horas.
El colapso eléctrico arrastra el suministro de agua: el régimen admitió que 2.5 millones de cubanos —el 32% de quienes reciben agua por redes— sufren interrupciones parciales o totales del servicio, con el 88% de las incidencias atribuidas a problemas eléctricos.
«La Guiteras es la viva imagen del sistema. Fallido completamente», concluyó un usuario. Apenas cuatro días antes, la UNE había calificado a la planta como «el bloque unitario más grande y eficiente de Cuba».
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