El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció este viernes una operación militar de gran envergadura en Cisjordania, que calificó como la mayor desde la Guerra de los Seis Días de 1967, tras un ataque armado cerca de Hebrón que dejó dos soldados israelíes muertos y tres heridos.
El anuncio llegó horas después del tiroteo en el cruce de Yehuda, en las afueras de Hebrón, donde dos palestinos armados atacaron una posición militar israelí en un intercambio de disparos de aproximadamente veinte minutos. Los soldados fallecidos fueron identificados como el sargento primero Ron Yonatan Roytman, de 23 años, y el sargento Yuval Shai Svilem, de 20 años. Ambos atacantes fueron abatidos por las fuerzas israelíes, que hallaron en su vehículo un fusil M16, una pistola y una gran cantidad de munición.
En un video publicado en su cuenta de X desde Hebrón, Netanyahu fue categórico: «Hemos visto, el ministro de Defensa y yo, una acción del Ejército israelí muy extensa en Judea y Samaria, como no se ha hecho desde la Guerra de los Seis Días. El Ejército está listo para ejecutarla, elegiremos el momento, pero está en camino».
Como respuesta inmediata al ataque, Netanyahu ordenó el cerco de Hebrón y dispuso la preparación para un cierre total e indefinido de toda Cisjordania. En un mensaje previo publicado en la misma red social, el primer ministro había declarado: «He ordenado al Ejército israelí y a las fuerzas de seguridad imponer un cerco inmediato sobre la ciudad de Hebrón y prepararse para un cierre total de toda Judea y Samaria a partir de hoy».

Netanyahu anunció además que aplicará en el barrio hebroneño del que procedían los atacantes el mismo esquema empleado en los campos de refugiados del norte de Cisjordania: «Evacuaremos a los residentes, iremos casa por casa, sacaremos las armas y toda la infraestructura terrorista será tratada y demolida».
El primer ministro también aprovechó el anuncio para declarar la construcción y regularización de más de 100 nuevos asentamientos y más de 100 granjas en Cisjordania, además de la demolición de viviendas que califica de ilegales a lo largo de carreteras que considera una amenaza para sus fuerzas.
El contexto político añade una capa de complejidad al anuncio. Las elecciones parlamentarias israelíes están fijadas para el 27 de octubre, apenas cuatro días después del ataque. Los sondeos sitúan al bloque de Netanyahu entre 49 y 53 escaños, por debajo de los 61 necesarios para gobernar. El propio Netanyahu reconoció que el ataque fue un intento de «enemigos» de dañar a Israel «antes de las elecciones».
La ofensiva anunciada se enmarca en una escalada sostenida en Cisjordania desde enero de 2025, cuando Israel lanzó la operación «Muro de Hierro» en los campos de refugiados de Yenín, Tulkarem y Nur Shams, desplazando a más de 33,000 palestinos que en julio de 2026 aún no habían podido regresar. En septiembre pasado, la ONU denunció posibles crímenes de lesa humanidad en esas operaciones.
«Perseguiremos a los terroristas de Hamás y a quienes los envían en todo lugar y en todo momento. No tienen dónde esconderse», advirtió Netanyahu en su mensaje matutino, señalando al movimiento islamista como responsable del ataque, aunque esa afiliación no había sido confirmada de forma independiente al cierre de esta información.
Archivado en: