Legendario trasatlántico más grande que el Titanic será hundido frente a Florida por un sorprendente motivo

El SS United States (Imagen de referencia) © Facebook/Okaloosa Board of County Commissioners
El SS United States (Imagen de referencia) Foto © Facebook/Okaloosa Board of County Commissioners

El SS United States, el transatlántico de pasajeros más rápido de la historia y más largo que el Titanic, se prepara para su último viaje: será hundido deliberadamente frente a las costas de Florida para convertirse en el arrecife artificial más grande del mundo.

Las autoridades del condado de Okaloosa prevén realizar la operación durante la segunda semana de noviembre, a unas 22 millas náuticas (41 kilómetros) al suroeste de Destin, en el golfo de México, según informó Associated Press.

La fecha definitiva dependerá de las condiciones meteorológicas y de que se completen los trabajos de descontaminación y las inspecciones ambientales necesarias.

«Este es un emocionante avance para crear un recurso único para el medio ambiente y para nuestra industria turística», señalaron funcionarios del condado en un comunicado.

Un gigante que superó al Titanic

Con casi 305 metros de eslora, el SS United States supera en más de 30 metros la longitud del RMS Titanic.

Fue diseñado para cumplir una doble función: transportar pasajeros de lujo y servir como buque militar en caso de necesidad, con capacidad para trasladar hasta 14,000 soldados sin reabastecerse.

En su viaje inaugural de 1952, cruzó el Atlántico en tres días, diez horas y 40 minutos, a una velocidad media aproximada de 66 kilómetros por hora.

Con esa travesía superó por casi diez horas el récord del RMS Queen Mary.

La marca del SS United States continúa siendo el récord de velocidad transatlántica para un buque de pasajeros.

Durante sus 17 años de servicio transportó a más de un millón de pasajeros, entre ellos cuatro presidentes estadounidenses —Harry Truman, Dwight Eisenhower, John F. Kennedy y Bill Clinton— y celebridades como Marilyn Monroe, Grace Kelly y Salvador Dalí.

De Filadelfia a Alabama: una compleja preparación

El transatlántico permaneció amarrado en el río Delaware, en Filadelfia, desde 1996.

Diversos intentos de restauración fracasaron por sus elevados costos, mientras un conflicto por el alquiler del muelle terminó con una orden judicial para desalojar la embarcación.

El condado de Okaloosa adquirió el barco en 2024 por un millón de dólares a la organización SS United States Conservancy.

En febrero de 2025, el buque abandonó Filadelfia y fue remolcado durante 12 días hasta Mobile, Alabama, donde se llevan a cabo los trabajos para prepararlo como arrecife artificial.

Un equipo de aproximadamente 30 personas, encabezado por el capitán Tim Mullane, trabaja en la retirada de materiales que podrían representar un riesgo ambiental, entre ellos cableado, vidrio, plástico y sustancias químicas peligrosas.

Los operarios han retirado más de 300 ojos de buey y las cuatro hélices del barco. También se contempla desmontar sus dos chimeneas, de unos 20 metros de altura, mediante una grúa de gran capacidad.

Otra de las tareas principales consiste en limpiar los 120 tanques de combustible, utilizando equipos industriales para eliminar los residuos aceitosos acumulados durante décadas.

Un hundimiento planificado para evitar accidentes

La operación exige una coordinación especialmente precisa debido al tamaño del transatlántico.

El plan contempla llenar sus 120 tanques con aproximadamente 6.6 millones de litros de agua para favorecer un descenso controlado.

Una vez trasladado al punto elegido, alrededor de 20 tripulantes utilizarán sopletes de alta potencia para abrir orificios en el casco y permitir la entrada progresiva de agua.

Uno de los mayores riesgos es que el líquido penetre de forma desigual, lo que podría provocar que el barco se incline, vuelque o comience a hundirse antes de lo previsto.

Los responsables han estudiado el precedente del Spiegel Grove, una embarcación que volcó parcialmente durante una operación de hundimiento como arrecife artificial en Florida en 2002.

Para reducir ese riesgo, Mullane, el biólogo marino Alex Fogg y un equipo de ingenieros han trabajado en un modelo detallado del SS United States que permite planificar la ubicación de las aberturas del casco.

Si todo transcurre según lo previsto, el hundimiento durará menos de 45 minutos. Mullane será el último en abandonar la embarcación antes de su descenso definitivo.

Inspecciones ambientales antes de la operación

La preparación del barco incluye controles para evitar que combustibles, productos químicos y otros materiales contaminantes terminen en el ecosistema marino.

Alex Fogg, biólogo marino del condado de Okaloosa, supervisa los avances junto al equipo técnico.

«El SS United States es, sin duda, el Everest de los proyectos», afirmó Fogg al describir la magnitud de los trabajos.

Una vez terminada la limpieza, está previsto que se realicen inspecciones para comprobar la retirada de materiales peligrosos. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y otros organismos reguladores deberán verificar el cumplimiento de los requisitos aplicables antes de que se autorice la operación.

Una inversión millonaria y una disputa judicial

El proyecto cuenta con un presupuesto de 10,1 millones de dólares, destinado a la adquisición, traslado, preparación y hundimiento del transatlántico, así como a iniciativas relacionadas con la conservación de su historia.

De esa cantidad, un millón de dólares está reservado para un museo en tierra dedicado al SS United States.

Según la información publicada por Infobae, funcionarios de Pensacola han aportado 1.5 millones de dólares y Coastal Conservation Association Florida ha contribuido con otros 500,000 dólares.

La iniciativa también ha encontrado oposición.

Un grupo preservacionista denominado New York Coalition presentó una demanda ante un tribunal federal de Pensacola para intentar detener el hundimiento por razones relacionadas con el valor histórico del barco.

Las autoridades locales defienden el proyecto como una alternativa viable al desguace de la embarcación.

Un nuevo destino para el legendario transatlántico

El punto elegido para el hundimiento tiene aproximadamente 55 metros de profundidad. Según las previsiones, las cubiertas superiores quedarán a unos 18 metros bajo la superficie, lo que permitirá organizar actividades de buceo sujetas a las condiciones del lugar y la preparación de los participantes.

El emplazamiento está situado a unas 12 millas náuticas del USS Oriskany, un portaaviones hundido en 2006 que también funciona como arrecife artificial.

Los promotores esperan que el SS United States se convierta en una nueva atracción para el turismo de buceo, la pesca deportiva y otros negocios de la región, que ya cuenta con más de 500 arrecifes artificiales.

Las estimaciones citadas por las autoridades apuntan a que la nueva instalación podría generar millones de dólares anuales en actividad económica vinculada al turismo.

«No existe un proyecto más grande, y nunca habrá uno igual porque ya no se construyen barcos como este», afirmó Coleen O'Malley, cofundadora de Coleen Marine, empresa encargada de la operación.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.


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