
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este lunes que la infraestructura electoral de Venezuela fue diseñada por el Gobierno de Nicolás Maduro para amañar elecciones y advirtió que debe sustituirse antes de que el país pueda celebrar una nueva votación legítima.
Sus declaraciones se producen en medio de las negociaciones entre el Gobierno interino de Delcy Rodríguez y sectores de la oposición para reformar las instituciones venezolanas.
Rubio realizó las afirmaciones durante una conversación telefónica con periodistas, según informó la agencia Reuters, un día después del regreso a Venezuela de la dirigente opositora María Corina Machado.
El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que el sistema electoral heredado del chavismo no ofrece las garantías necesarias para realizar elecciones creíbles y que su transformación debe producirse rápidamente.
La posición de Washington no se limita a cambiar las autoridades electorales. También contempla la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), considerado uno de los organismos fundamentales para garantizar que los futuros resultados no sean anulados o alterados mediante decisiones judiciales.
De acuerdo con Reuters, un alto funcionario del Departamento de Estado explicó que Estados Unidos espera que las conversaciones actuales permitan establecer un nuevo Tribunal Supremo antes de que termine 2026 y un Consejo Nacional Electoral renovado poco después.
«Creo que estamos logrando avances reales en ese sentido. Pero si alguien intenta descarrilar el proceso, estará causando un gran daño a Venezuela», declaró el secretario de Estado.
El funcionario no estableció una fecha concreta para las elecciones presidenciales, pese a insistir en que la renovación institucional debe realizarse con rapidez.
La administración Trump maneja, sin embargo, una hoja de ruta que contempla la salida de Delcy Rodríguez de la Presidencia encargada durante 2027.
Según reveló la agencia EFE, el Gobierno estadounidense considera que, una vez renovados el Tribunal Supremo y el Consejo Nacional Electoral, Rodríguez debería declarar la falta absoluta de la Presidencia.
Un alto funcionario del Departamento de Estado explicó que esa declaración activaría el mecanismo previsto en la legislación venezolana para convocar elecciones dentro de un plazo de seis meses.
«Una vez que se establezcan esas dos cosas, el nuevo TSJ a finales de este año, y el nuevo CNE (Consejo Nacional Electoral) poco después, y ese trabajo ya ha comenzado, entonces Rodríguez debería declarar vacante permanente en la presidencia», afirmó el funcionario, de acuerdo con la agencia española.
La propuesta supone que las elecciones no se convocarían inmediatamente, sino después de modificar las instituciones encargadas de organizar, supervisar y resolver los conflictos relacionados con el proceso.
Washington considera que esa secuencia permitiría celebrar unos comicios cuyos resultados sean aceptados tanto por los vencedores como por los derrotados.
El objetivo fue explicado por el funcionario estadounidense: «Nuestro objetivo es lograr unas elecciones en las que, una vez celebradas, la parte perdedora reconozca que el proceso fue justo».
La hoja de ruta constituye una expectativa de la administración Trump y no equivale todavía a una decisión formal de las autoridades venezolanas de declarar vacante la Presidencia.
Tampoco se ha establecido una fecha definitiva para la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE) ni para la celebración de los comicios.
Este lunes, el secretario de Estado ofreció nuevos detalles sobre las gestiones realizadas por Washington con las autoridades interinas venezolanas.
De acuerdo con las declaraciones recogidas por EFE, Rubio confirmó que Estados Unidos había comunicado semanas atrás al Gobierno de Rodríguez que Machado debía poder regresar a su país sin sufrir impedimentos.
Las autoridades venezolanas respondieron que la dirigente opositora podía entrar, incluso utilizando un aeropuerto, y Washington transmitió esa información a su equipo.
«Les dijimos: ‘Miren, nuestra expectativa es que ella es venezolana. Pertenece a su país. Es el país del que procede. Se le debería permitir regresar’», explicó Rubio.
El funcionario aseguró que la administración estadounidense no estuvo detrás de los obstáculos que Machado encontró en sus intentos anteriores y los atribuyó a decisiones de terceros países.
También afirmó que, según la información disponible para Washington, la dirigente había podido regresar y desplazarse por Venezuela sin incidentes.
Su retorno, sin embargo, no significa que participe formalmente en las negociaciones políticas actualmente en marcha.
Reuters señaló que el movimiento Vente Venezuela, encabezado por Machado, no forma parte de la mesa negociadora respaldada por Washington, pese al papel que la dirigente ha desempeñado en la oposición a Maduro.
La situación ha generado diferencias sobre quiénes deben participar en la definición del calendario electoral y en la reorganización institucional del país.
Machado ha defendido la necesidad de avanzar hacia elecciones durante 2027, mientras la administración Trump insiste en que primero deben existir condiciones institucionales que permitan realizar una votación válida.
El proceso se desarrolla después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro durante una operación militar realizada el 3 de enero de 2026 y lo trasladaran a Estados Unidos para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico.
Tras la captura, Delcy Rodríguez, quien había ocupado la Vicepresidencia, asumió la conducción del Gobierno venezolano y comenzó una etapa de cooperación y negociaciones con Washington.
Las conversaciones políticas involucran al Ejecutivo interino y a representantes de sectores opositores, entre ellos la delegación vinculada a la Asamblea Nacional elegida en 2015, encabezada por Dinorah Figuera.
En ese contexto, el Gobierno estadounidense espera que Delcy Rodríguez deje vacante la Presidencia en 2027, una vez completadas las reformas institucionales consideradas indispensables para convocar nuevas elecciones.
El planteamiento llega mientras sectores de la oposición han reclamado mayor rapidez en la transición y garantías de participación para todas las fuerzas políticas.
La situación adquirió una nueva dimensión el domingo con el regreso de María Corina Machado a Venezuela, después de permanecer casi diez meses fuera de su país.
La líder opositora anunció su retorno con un mensaje en redes sociales: «Estoy aquí. Con ustedes».
Machado había salido clandestinamente de Venezuela en diciembre de 2025 para viajar a Noruega a recibir el Premio Nobel de la Paz.
Durante los meses posteriores intentó regresar en varias ocasiones, pero enfrentó dificultades relacionadas con las rutas aéreas y las autorizaciones de entrada.
Tras su llegada, Rubio atribuyó el retorno de Machado a las conversaciones de reconciliación política respaldadas por Estados Unidos y defendió el proceso como una oportunidad para avanzar hacia elecciones libres.
La opositora también ha manifestado su disposición a dialogar con las autoridades actuales. Este lunes, su partido confirmó que estaría dispuesta a reunirse con Delcy Rodríguez, siempre que las conversaciones permitan avanzar hacia acuerdos concretos para el futuro político de Venezuela.
La presidenta encargada respondió públicamente al regreso de la dirigente con críticas a su exposición mediática.
Rodríguez calificó de «show» la llegada de Machado y cuestionó su respaldo anterior a las sanciones internacionales y a la intervención estadounidense.
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