El presidente Donald Trump llamó al secretario de Estado Marco Rubio al escenario durante un mitin celebrado este martes en el Puerto de Corpus Christi, Texas, donde la multitud coreó el nombre del funcionario y Trump volvió a bromear con enviarlo a Cuba para «resolver» la situación en la isla.
El acto, organizado para respaldar al candidato republicano al Senado Ken Paxton de cara a las elecciones del 3 de noviembre, fue la primera ocasión en que Rubio acompañó a Trump en una gira de campaña nacional durante 2026, según informó Politico.
Trump convocó a Rubio desde el podio con un «¡Ven aquí, Marco! Marco, sube. Vamos», mientras cientos de asistentes coreaban «¡Marco! ¡Marco! ¡Marco!». El mandatario elogió a su secretario de Estado con frases como «es tan humilde, amamos a Marco» y «ha hecho un gran trabajo».
Rubio respondió con palabras igualmente encendidas: «Es un honor trabajar para el mejor país del mundo y para el mejor presidente en la historia de los Estados Unidos de América. Los amamos, Texas».
La broma sobre Cuba no tardó en aparecer. Trump afirmó que, de regreso de Irán, planea «dejar» a Rubio en la isla: «Lo vamos a lanzar en paracaídas, simplemente lo dejamos caer y él lo resolverá». El comentario fue recibido con aplausos y risas por parte del público tejano.
No es la primera vez que Trump recurre a ese tipo de comentario. El 22 de septiembre, durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, ya había bromeado con dejar caer a Rubio en Cuba para que «descifrara» la situación, y cuatro días antes del mitin de Texas repitió la idea en Fort Myers, Florida, proponiendo que barcos de guerra que regresaran de Irán pasaran frente a la isla y que Rubio fuera enviado a «cerrar el acuerdo».
Las bromas se producen en un contexto de retórica creciente de la administración Trump hacia el régimen cubano. El lunes, Rubio afirmó que Cuba necesita un «cambio muy drástico», y el 23 de octubre llamó públicamente a los cubanos a colaborar «discretamente con la CIA» para promover cambios en la isla.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y primer hispano en dirigir la diplomacia estadounidense, ejerce simultáneamente como secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional desde que Trump formalizó ese doble cargo el 22 de septiembre, convirtiéndose en la primera persona desde Henry Kissinger en ocupar ambos puestos a la vez.
En paralelo a la retórica, la administración ha aplicado presión económica sobre La Habana: interceptó al menos siete buques cisterna con combustible destinado a Cuba durante 2026, lo que redujo entre 80% y 90% las importaciones cubanas de crudo, según reportes periodísticos de mayo pasado.
Trump continuó su gira tejana con un segundo mitin en Lubbock esa misma tarde, mientras las encuestas de octubre muestran a Talarico con una ligera ventaja de dos puntos sobre Paxton, dentro del margen de error, en la carrera por el Senado.
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