Cinco pescadores haitianos que llevaban cinco días a la deriva en el mar llegaron este lunes a la localidad costera de Aguadores, en Santiago de Cuba, después de que su embarcación encallara en el litoral. Lo que vino después sorprendió a quienes siguieron la historia: los vecinos no solo les dieron comida y agua, sino que pusieron música de su país y bailaron con ellos.
El avistamiento de la nave —una barca artesanal de madera pintada de verde, con el casco muy deteriorado y la estructura interna expuesta— activó las alarmas entre pescadores y pobladores del litoral en la tarde-noche del lunes. Según los propios náufragos, una vaguada con vientos y tormentas eléctricas que afectaba el área del Caribe los había desviado hacia las costas del oriente cubano.

Al pisar tierra, los cinco pescadores besaron el suelo.
«Apenas se desmontaron de la embarcación, besaron la tierra. Cinco días naufragando en el mar. Cinco días aguantando, día y noche a la deriva», relató Aris Arias Batalla, Responsable Provincial de Operaciones y Socorro de la Filial Provincial de la Cruz Roja Cubana en Santiago de Cuba, quien documentó el rescate y difundió imágenes y un video en sus redes sociales.
Los residentes de Aguadores tomaron la iniciativa de brindar merienda y agua a los recién llegados, pero fueron más allá: pusieron música y compartieron un momento de baile con ellos como forma de apoyo emocional. «Los vecinos del lugar se encargaron por unos minutos de brindarle merienda, atención y apoyo psicológico con baile y música de su país natal, así cambiaron sus rostros después de haber sobrevivido a las tempestades», escribió Arias Batalla.
Las imágenes muestran también a los pescadores cocinando con leña en condiciones nocturnas, rodeados de vecinos, en una escena que refleja tanto la solidaridad de la comunidad como las carencias del entorno.
Tras el rescate, las autoridades aplicaron los protocolos previstos para estos casos: chequeo médico, control higiénico-sanitario y verificación migratoria por agentes de Inmigración y Extranjería. Médicos y paramédicos del SIUM Santiago atendieron a los cinco hombres, ninguno de los cuales presentó signos de deshidratación ni síntomas que pusieran en riesgo sus vidas. También se extrajo el motor fuera de borda y los medios de pesca —cordeles y otros instrumentos— de la embarcación.
Funcionarios de la Cruz Roja Cubana permanecieron en el lugar como observadores, con el mandato de acompañar el proceso hasta la devolución segura de los cinco pescadores a Haití.
Este episodio se suma a un patrón recurrente en el litoral oriental cubano. Solo un mes antes, una embarcación con 17 haitianos encalló en Playa Siboney, también en Santiago de Cuba, tras siete días a la deriva, y fueron repatriados a finales de septiembre desde el Aeropuerto Internacional Antonio Maceo. En julio de 2025, seis pescadores haitianos fueron rescatados frente al litoral sur de Guamá, en la misma provincia.
El trasfondo es la grave crisis humanitaria que atraviesa Haití: pandillas armadas controlan entre el 70% y el 85% del territorio de Puerto Príncipe, y casi 1,5 millones de personas —incluyendo más de 740,000 niños— están desplazadas internamente, según datos de la ONU correspondientes a octubre de 2026.
Las autoridades cubanas indicaron que continúan el seguimiento del caso y que los cinco pescadores serán devueltos a su país de forma segura.
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