
Los hermanos Alon, Oren y Tal Alexander, dos de ellos reconocidos agentes inmobiliarios de lujo en Miami y Nueva York, fueron condenados a 30 años de prisión cada uno por participar en una red de tráfico sexual que durante más de una década utilizó el dinero, las fiestas y los viajes exclusivos para captar y agredir a mujeres.
La sentencia fue dictada el martes 27 de octubre por la jueza federal Valerie E. Caproni, del Distrito Sur de Nueva York, después de que los tres fueran declarados culpables en marzo de múltiples delitos sexuales, incluida la conspiración para cometer tráfico sexual, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
«Su conducta fue monstruosa», afirmó la magistrada durante la audiencia, en la que comparó a los hermanos con los personajes del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
La fiscalía había solicitado cadena perpetua, mientras que la defensa pedía la pena mínima de 15 años. Los tres mantuvieron su inocencia incluso después del veredicto, una postura que la jueza rechazó tajantemente.
Una red de abusos detrás de una vida de lujo
Oren y Tal Alexander alcanzaron notoriedad como agentes inmobiliarios de élite, intermediando en operaciones millonarias y trabajando con celebridades y grandes empresarios. Su hermano Alon estaba vinculado al negocio familiar de seguridad privada.
Según la fiscalía, los tres aprovecharon su posición económica y sus contactos sociales para atraer a mujeres a fiestas, mansiones, yates y viajes exclusivos, donde posteriormente las drogaban y agredían sexualmente.
Los hechos investigados abarcaron al menos desde 2008 hasta 2021, aunque las denuncias sobre su comportamiento se remontan a años anteriores.
Más de 70 mujeres denunciaron haber sufrido agresiones por parte de uno o varios de los hermanos, mientras que 11 víctimas testificaron durante el juicio.
«No entiendo la crueldad»
Durante la audiencia, varias víctimas describieron las secuelas de las agresiones. Una mujer que declaró bajo seudónimo describió la agresión sufrida como «una eternidad de terror».
Por su parte, Lindsey Acree, artista y propietaria de una galería, se dirigió directamente a los condenados para cuestionar sus acciones.
«¿Por qué hicieron esto? No entiendo la crueldad. No entiendo el odio hacia las mujeres», expresó, según recogieron NBC Miami y The Associated Press.
Multas de hasta 350,000 dólares y diez años de libertad supervisada
Además de los 30 años de cárcel, Alon y Oren deberán pagar multas de 300,000 dólares cada uno, mientras que Tal tendrá que abonar 350,000 dólares.
Oren recibió una sanción adicional de 50,000 dólares por producir material de abuso sexual infantil relacionado con una menor de 17 años.
Los tres quedarán sujetos a 10 años de libertad supervisada tras cumplir sus condenas y deberán participar en programas de tratamiento para agresores sexuales.
La jueza recomendó que sean enviados a prisiones cercanas a Miami, donde crecieron y residen familiares, aunque consideró conveniente mantenerlos separados.
«Creo que son y seguirán siendo malas influencias el uno para el otro», afirmó Caproni.
La decisión definitiva sobre los centros penitenciarios corresponderá a las autoridades federales.
Vídeos relacionados:
Archivado en: