El canciller del régimen cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, exigió este miércoles desde el podio de la Asamblea General de las Naciones Unidas la expulsión inmediata del opositor Orlando Gutiérrez-Boronat, secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana, quien asistía a la sesión como invitado de la delegación estadounidense.
El incidente ocurrió durante el segundo día del debate anual sobre el embargo de Estados Unidos a Cuba —jornada en que también se realizó la votación de la resolución— y representa el punto más alto de una escalada de hostilidades del régimen contra activistas cubanos en la ONU.

En su intervención, Rodríguez calificó a Gutiérrez-Boronat de «terrorista» y «delincuente», afirmó que figura como número 52 en la lista cubana de personas buscadas internacionalmente por actos de terrorismo y lo acusó de haber desviado para uso personal fondos del gobierno estadounidense.
«Le pido, señor presidente, que solicite a la Secretaría de las Naciones Unidas que chequee la condición y que este sujeto está presente en la galería y solicito que se le retire de inmediato. Es una ofensa, señor presidente, a todas las víctimas del terrorismo», declaró Rodríguez ante la Asamblea General.
También se encontraba en el recinto José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y exprisionero político, quien asistió junto a Gutiérrez-Boronat como parte de la presencia opositora cubana en la sede de la ONU.
Gutiérrez-Boronat respondió sin demora en Facebook con una frase que resumió su postura ante el ataque: «El canciller de la dictadura pide que me expulsen de las Naciones Unidas, cuánto orgullo. Cuba será libre.»
No es la primera vez que el régimen lo ataca en ese escenario. El 19 de octubre, diplomáticos cubanos encabezados por el embajador Ernesto Soberón Guzmán protagonizaron un acto de repudio en los pasillos de la ONU contra Gutiérrez-Boronat, Ferrer y el artista Luis Manuel Otero Alcántara, gritándoles «¡Terroristas!» y «¡Fuera de la ONU!».
Días después, tanto Rodríguez como el mandatario Miguel Díaz-Canel reiteraron públicamente las acusaciones. Gutiérrez-Boronat respondió entonces: «Ni yo soy terrorista ni yo soy estafador. No soy terrorista porque no llegué al poder poniendo bombas en cines, en parques, en clubes nocturnos, secuestrando aviones civiles, como hizo el 26 de Julio.»
Este martes, primer día del debate en la ONU, Rodríguez ya había protagonizado otro incidente al avanzar físicamente hacia el podio donde intervenía el embajador estadounidense Michael Waltz, lo que obligó al presidente de la Asamblea, Khalilur Rahman, a suspender brevemente la sesión.
En ese mismo contexto, EE.UU. ordenó la expulsión del primer secretario de la delegación cubana Richard Tur de la Concepción, acusado de intentar arrebatar el teléfono al portavoz de Waltz mientras grababa la confrontación. El secretario de Estado Marco Rubio firmó la documentación y el diplomático cubano debía abandonar el país en 24 horas.
El respaldo internacional a la resolución cubana contra el embargo ha caído de forma sostenida: de 187 votos en 2024 a 165 en octubre de 2025, y apenas 136 en una sesión extraordinaria realizada en julio pasado. Más de 550 activistas y organizaciones cubanas, entre ellos Ferrer y Gutiérrez-Boronat, publicaron una carta pidiendo a los gobiernos democráticos votar en contra o abstenerse este miércoles.
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