
El presidente Donald Trump firmó el martes la declaración de desastre mayor DR-4955-FL para Florida tras el huracán Isaías, habilitando fondos federales de recuperación para 15 condados del noroeste del estado, según confirman los registros oficiales de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), actualizados este miércoles.
La declaración cubre exclusivamente la Asistencia Pública (PA, por sus siglas en inglés), un mecanismo que reembolsa a gobiernos locales, estatales y ciertas organizaciones sin fines de lucro por costos de remoción de escombros, medidas de protección de emergencia y reparación de infraestructura dañada —no se trata de pagos directos a familias ni residentes.
Los condados incluidos en la designación son Bay, Calhoun, Escambia, Franklin, Gadsden, Gulf, Holmes, Jackson, Jefferson, Liberty, Okaloosa, Santa Rosa, Wakulla, Walton y Washington, todos en el Panhandle occidental de Florida.
Lo que aún no está aprobado es igualmente relevante para miles de afectados: la Asistencia Individual (IA), que sí beneficiaría directamente a hogares con daños no cubiertos por seguros, permanece bajo revisión.
El condado de Walton lo confirmó este miércoles en un comunicado oficial: «La Asistencia Individual para residentes y hogares sigue bajo revisión. La asistencia de Mitigación de Riesgos también está bajo revisión», señaló la Oficina de Manejo de Emergencias de Walton.
Florida solicitó la Asistencia Individual para ocho de los 15 condados designados: Bay, Escambia, Gulf, Holmes, Okaloosa, Santa Rosa, Walton y Washington, donde se identificaron preliminarmente cerca de 1,000 viviendas con daños.
Mientras esa revisión continúa, los residentes no deben intentar registrarse en DisasterAssistance.gov ni llamar a la línea de FEMA: la ayuda directa no está disponible todavía.
Isaías tocó tierra cerca de Destin la noche del 9 de octubre como huracán de categoría 2, con vientos sostenidos de 105 mph (169 km/h).
El impacto fue devastador en el Panhandle: unos 448,000 hogares y negocios quedaron sin electricidad en Florida, con Santa Rosa registrando el 90% de sus clientes sin servicio y Escambia el 75%. Al menos dos personas perdieron la vida como consecuencia directa del fenómeno.
Las pérdidas aseguradas en el estado alcanzaron aproximadamente 582 millones de dólares, con unos 55,000 reclamos presentados ante aseguradoras, según la Oficina de Regulación de Seguros de Florida. El estado solicitó a FEMA cerca de 237 millones de dólares para cubrir infraestructura pública, remoción de escombros y medidas de emergencia.
El gobernador Ron DeSantis había presentado formalmente la solicitud de declaración de desastre mayor el 15 de octubre —doce días antes de su aprobación—, tras declarar emergencia estatal el 6 de octubre mediante la Orden Ejecutiva 26-202.
Cabe señalar que Miami-Dade y Broward, donde reside una parte significativa de la comunidad cubana de Florida, no están incluidos en ninguna de las designaciones de la declaración DR-4955-FL.
La Oficina de Manejo de Emergencias de Walton advirtió que «programas de asistencia adicionales y designaciones de condados podrían aprobarse a medida que continúen las evaluaciones de daños», por lo que los residentes afectados deben mantenerse atentos a los canales oficiales de comunicación para conocer posibles actualizaciones.
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