Balsero cubano golpeado en Alligator Alcatraz rompe el silencio: «Todavía tengo pesadillas»

Rigoberto Rodriguez © Captura de video/WINK NEWS
Rigoberto Rodriguez Foto © Captura de video/WINK NEWS

Rigoberto Rodríguez Arce, el balsero cubano que asegura haber sido golpeado mientras permanecía esposado dentro del ya cerrado centro de detención Alligator Alcatraz, habló por primera vez en público con la reportera Olivia Jean de WINK Investigates, en una entrevista difundida este jueves.

Arce, de 42 años, llegó a Estados Unidos en 2007 tras pasar aproximadamente dos semanas en el mar en balsa. «Vine como cualquier inmigrante, huyendo de una dictadura. Mi país es una dictadura. Vine en balsas. Pasé unas dos semanas en el mar», declaró.

Padre de dos hijos con ciudadanía estadounidense, trabajaba como cocinero en el suroeste de Florida antes de ser detenido en diciembre de 2025 tras una parada de tráfico en Immokalee por conducir con licencia suspendida.

Desde esa detención fue trasladado a Alligator Alcatraz, donde en enero de 2026 sufrió, según su relato, una paliza a manos de dos guardias mientras se encontraba inmovilizado con esposas, cadena de cintura y grilletes en los pies.

«Empezaron a golpearme, me dieron puñetazos en la cara, me aplastaron la nariz contra el suelo y siguieron golpeando», describió.

Arce afirma que el guardia Stephen Jordan Trejos lo agarró por la mano lesionada —tenía dos huesos fracturados por un incidente previo con otro detenido— y lo levantó del banco donde estaba sentado. Luego, según su versión, el guardia Andre Seenaraine continuó golpeándolo, con la ayuda de un tercer oficial. «Casi me matan. Tres oficiales me golpearon mientras estaba esposado, con manos y pies inmovilizados», afirmó.

El miedo a que la paliza no cesara lo llevó a fingir que perdía el conocimiento. «Si no hubiera fingido desmayarme, habrían seguido golpeándome. Hasta que no sé, hasta dejarme muerto ahí o lo que fuera», dijo.

El informe del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida (FDLE), obtenido por WINK Investigates, revisó las grabaciones de vigilancia del centro y confirmó que Trejos propinó un puñetazo en un costado de la cabeza de Arce mientras lo sacaban de la zona de espera, y que Seenaraine le golpeó en la parte posterior de la cabeza y le asestó dos puñetazos adicionales durante el traslado.

Las acusaciones de escupitajos y mordidas que alegó la dirección del centro para justificar la actuación de los guardias fueron calificadas de «inconclusas» por el FDLE.

Tras el incidente, Arce fue enviado a un centro de detención en Texas sin haber recibido la cirugía de seguimiento que los médicos del Hospital Kendall de Miami le habían indicado para tratar la fractura de mano. Su abogada, Yaritssa Plasencia, señaló que llegó a ese centro «todavía cubierto de sangre, con una mano vendada y un ojo amoratado».

Arce dice que las secuelas físicas y psicológicas le impiden retomar su trabajo como cocinero. «Todavía tengo pesadillas. Cada vez que recuerdo a esos oficiales golpeándome, me despierto sobresaltado», confesó.

Ambos exguardias fueron arrestados meses después —Trejos en junio y Seenaraine en agosto— y acusados de agresión física como delito menor en el condado de Collier. Los dos pagaron una fianza de 1,000 dólares y se declararon no culpables. La defensa de Trejos presentó una moción para desestimar el cargo alegando defensa propia, argumentando que Arce le escupió y que él respondió con un único «golpe de cumplimiento». La jueza Deborah Cunningham rechazó el intento de la fiscalía de bloquear ese argumento.

El caso de Arce ilustra además el limbo migratorio que enfrentan miles de cubanos en Estados Unidos: Cuba se negó a recibirlo como deportado, por lo que vive en Miami con grillete electrónico, debe reportarse ante las autoridades varias veces al mes y solicitó un permiso de trabajo.

No puede ser expulsado porque el régimen cubano no lo acepta, pero tampoco tiene estatus migratorio definitivo. Sobre su país de origen, fue categórico: «Mi país es una dictadura».

El caso regresa a los tribunales el 18 de noviembre, cuando Trejos tiene programada una conferencia previa al juicio, y una audiencia sobre inmunidad por defensa propia está fijada para el 29 de enero de 2027.

El caso de Rigoberto es parte de un panorama migratorio en constante cambio. Sigue todas las novedades sobre detenciones, centros de detención y derechos de los inmigrantes en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.


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