
Maribel Pupo, licenciada en Enfermería de Cumanayagua, municipio de la provincia de Cienfuegos, falleció el lunes tras las heridas que le provocó la agresión física de un hombre al que reclamaba que llevara a su hijo a vacunarse, en cumplimiento de sus obligaciones profesionales.
La Dirección General de Salud de Cumanayagua confirmó el deceso en una publicación en redes sociales: «Desde la Dirección General de Salud transmitimos el más sentido pésame a familiares, hijas y esposo de la Licenciada en Enfermería Maribel Pupo tras su fallecimiento este lunes».
Según reconstruyeron vecinos, colegas y pacientes en los comentarios de las publicaciones, Maribel Pupo trabajaba en un consultorio del médico de la familia y tenía entre sus responsabilidades el seguimiento de los esquemas de vacunación infantil en su área. La agresión se produjo, según esos testimonios, cuando insistía ante el padre de un menor para que lo llevara a recibir sus vacunas. Varios comentaristas señalaron a un hombre joven como presunto agresor.
La plataforma NiO Reportando Un Crimen, que ya había denunciado la agresión, también informó del fallecimiento. Según su denuncia, el ataque ocurrió el 29 de octubre, después de que la enfermera reclamara a un matrimonio que llevara a su hijo a recibir una vacuna pendiente.
NiO indicó que Maribel recibió un golpe que provocó su caída y graves lesiones en la cabeza. Fue intervenida quirúrgicamente en Cienfuegos y permaneció en estado crítico hasta su fallecimiento. La plataforma la identificó como licenciada en Enfermería del departamento de Vacunación del Hospital Docente Aracelio Rodríguez.
La publicación de Salud confirmó la muerte, pero no explicó las circunstancias de la agresión ni informó sobre la investigación.
El periodista y locutor radial cienfueguero Alexis Alejandro Abril Lariño documentó y difundió el caso en sus redes sociales, incluyendo imágenes de la guardia de honor que el gremio de enfermeras de Cumanayagua rindió a su colega en la funeraria del territorio.
La comunidad cumanayaguense respondió con miles de mensajes de condolencia e indignación. Una colega la describió como «una enfermera magnífica, una gran profesional y, sobre todo, una persona excepcional. Toda una vida dedicada a su vocación, cuidando de los demás con entrega y humanidad».
El caso abrió un debate sobre la política que obliga al personal sanitario cubano a «persuadir» a los padres para que vacunen a sus hijos, sin respaldo legal ni protección institucional. Una médica cubana lo resumió así en redes sociales: «Hasta cuando Salud Pública va a seguir permitiendo que cualquiera venga a pisotear alguno de sus profesionales que hoy enfrentan situaciones aún sin recursos ni condiciones».
El fallecimiento de Maribel Pupo se suma a una cadena de agresiones contra el personal de salud en Cuba que se ha intensificado en los últimos meses. En agosto de 2026, la obstetra Yanelkys Alonso Valdés fue asesinada en su vivienda de Güines. En junio, un médico intensivista fue agredido en Cárdenas, Matanzas. Y en diciembre de 2025, la enfermera Rosa Idania Ferrer Pérez fue asesinada en Palmira, también en la provincia de Cienfuegos.
«Nuestro pueblo llora la muerte de una de sus más nobles hijas», escribió una vecina de Cumanayagua, resumiendo el sentir de una comunidad que exige justicia y penas ejemplarizantes para el agresor.
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