El presidente colombiano Abelardo de la Espriella puso en marcha este martes la campaña militar y policial denominada 'Esparta' desde Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, en la frontera con Venezuela, con el objetivo de recuperar el control territorial del Estado frente a grupos armados ilegales que operan en la región.
Según informó la agencia EFE, el mandatario presidió un consejo extraordinario de seguridad en esa ciudad —a unos 570 kilómetros de Bogotá— donde anunció la operación ante comandantes militares y policiales. «Hoy aquí, en Cúcuta, comienza la campaña militar y policial 'Esparta', una operación trascendental para recuperar la seguridad y restablecer la autoridad legítima del Estado colombiano», declaró De la Espriella.
El presidente encuadró la iniciativa dentro de una estrategia más amplia: «Esta campaña hace parte de la ofensiva nacional que he ordenado contra las organizaciones narcoterroristas que operan en distintas regiones de la patria».
Los blancos principales de la operación son el ELN, el Frente 33 de las disidencias de las FARC y otras estructuras criminales que se disputan el control territorial y las economías ilegales en el Catatumbo y la zona fronteriza con Venezuela.
El ministro de Defensa, general (r) Jorge Eduardo Mora, detalló que la campaña contará con aproximadamente 1,200 integrantes del Ejército y la Policía, aunque otros reportes periodísticos elevan a más de 10,000 el total de uniformados desplegados en el conjunto de Norte de Santander, el Catatumbo y Cúcuta.
Mora anunció además la llegada próxima de unidades de Infantería de Marina para reforzar el control de los principales ríos del departamento, así como la incorporación de equipos antidrones ante el uso de estos dispositivos por parte de los grupos armados ilegales.
También confirmó la activación del Bloque Operacional de Seguridad Urbana (Bosur) en Cúcuta para desarrollar operaciones contra estructuras criminales y delitos de alto impacto en la ciudad.
Los resultados de la primera noche fueron inmediatos: la Operación Némesis intervino ocho comunas de Cúcuta y reportó 109 capturas.
La campaña 'Esparta' llega tras una escalada de violencia que sacudió la región durante las últimas semanas de octubre. El 26 de ese mes fue asesinado Miguel Castellanos, exsecretario de Gobierno de Cúcuta y precandidato a la Alcaldía para 2027, cuando viajaba en una camioneta junto a su hijo de 12 años. Un día después, un artefacto explosivo detonó cerca del puente internacional Francisco de Paula Santander, que conecta Cúcuta con Ureña, en Venezuela, dejando entre seis y siete heridos.
Ante esa espiral de violencia, De la Espriella ya había ordenado el 29 de octubre la militarización inmediata de Cúcuta. La campaña 'Esparta' representa la formalización y ampliación de esa respuesta inicial.
El contexto regional añade otra dimensión al operativo. A finales de octubre, la Fuerza Armada venezolana habría bombardeado con drones un campamento del ELN en el estado Apure, cerca de la frontera colombiana, en un hecho reportado por la organización no gubernamental Fundaredes con cifras que oscilan entre nueve y 23 muertos.
El gobierno venezolano no confirmó oficialmente el ataque, y las autoridades colombianas negaron cualquier participación en la operación realizada en territorio venezolano. Un informe del New York Times señaló que Estados Unidos habría proporcionado inteligencia y drones para ese bombardeo, versión que tampoco fue confirmada públicamente por Washington.
Desde su red social, De la Espriella resumió su postura con firmeza: «¡No daré un paso atrás en la lucha contra el crimen y el narcoterrorismo! Norte de Santander merece vivir sin miedo».
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