
El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, aseguró este miércoles que ninguno de los legisladores de su bancada le ha planteado iniciar un tercer juicio político contra el presidente Donald Trump, pese a la victoria de su partido en las elecciones de mitad de mandato.
«Ni un solo miembro del grupo demócrata de la Cámara de Representantes me ha hablado sobre un juicio político», declaró Jeffries ante los periodistas, según informó este miércoles el Washington Examiner.
«Nos hemos concentrado incansablemente en reducir el costo de vida y en exigir responsabilidades, porque la Cámara es un poder del Estado separado y con la misma autoridad que los demás», afirmó.
Estas declaraciones llegan menos de 24 horas después de que los demócratas consiguieran recuperar el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones celebradas este martes, un resultado que les permitirá ejercer una mayor supervisión sobre la administración Trump a partir de enero de 2027.
Jeffries también insistió este miércoles en que su partido debe atender las preocupaciones económicas de los estadounidenses, en lugar de concentrarse en ajustar cuentas políticas.
«El pueblo estadounidense no quiere que nos venguemos. Quiere que hagamos cosas por él, porque la vida es demasiado cara», expresó durante una entrevista en el programa Morning Joe (Joe por la mañana), de MS NOW.
Sin embargo, el dirigente demócrata no ha descartado expresamente que pueda plantearse un juicio político contra Trump en el futuro.
En declaraciones anteriores había dejado abierta esa posibilidad, condicionada a las investigaciones y al trabajo de los comités del Congreso.
El pasado 21 de octubre, durante una entrevista con News 12, Jeffries respondió a una pregunta sobre un eventual tercer juicio político asegurando: «No hemos decidido hacerlo ni lo hemos descartado».
En aquella ocasión explicó que las labores de supervisión estarían encabezadas por los demócratas de los comités Judicial y de Supervisión de la Cámara de Representantes, con Jamie Raskin y Robert Garcia entre sus principales responsables.
Jeffries sostuvo que esas investigaciones deben seguir los hechos, aplicar la ley y respetar la Constitución, sin comprometer de antemano sus resultados.
La posibilidad de un nuevo proceso ha provocado también una reacción del propio Trump, quien aseguró este miércoles que no teme enfrentar otro juicio político y advirtió que los demócratas sufrirían consecuencias negativas si intentaran destituirlo.
«No, no, ni siquiera un poquito», respondió el presidente cuando un periodista le preguntó si estaba preocupado por esa posibilidad.
Trump añadió que un nuevo intento de destitución «destruiría al Partido Demócrata» y cuestionó los posibles motivos para promoverlo: «¿Por qué? ¿Por tener un país exitoso?».
El mandatario tiene antecedentes directos con este procedimiento. Es el único presidente de Estados Unidos que ha sido sometido dos veces a un juicio político, según el registro histórico del Museo Nacional de Historia Estadounidense del Smithsonian.
La primera acusación fue aprobada por la Cámara de Representantes en diciembre de 2019, por abuso de poder y obstrucción del Congreso, a raíz de sus gestiones relacionadas con Ucrania y las investigaciones que buscaba sobre Joe Biden.
La segunda llegó el 13 de enero de 2021, cuando fue acusado de incitación a la insurrección tras el asalto al Capitolio ocurrido una semana antes. En ambos procesos, el Senado absolvió a Trump.
Para iniciar un tercer juicio político, la Cámara de Representantes tendría que aprobar una nueva acusación por mayoría simple. Sin embargo, una eventual condena y destitución requeriría el respaldo de dos tercios de los senadores presentes, una mayoría superior a la que supone controlar el Senado.
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