
Vídeos relacionados:
La crisis alimentaria en Cuba se agrava con el aumento imparable de los precios de productos básicos en el mercado negro.
En los últimos días, el precio de la libra de arroz ha alcanzado los 300 pesos cubanos (CUP), una cifra que deja en evidencia la profunda escasez y el deterioro del poder adquisitivo de la población.
Según reportes de ciudadanos en varias provincias, conseguir arroz a través de la libreta de abastecimiento se ha vuelto una tarea casi imposible, lo que obliga a las familias a recurrir al mercado informal, donde los precios han alcanzado niveles exorbitantes.
En Santa Clara, vecinos han denunciado públicamente que en las Mipymes cercanas a la Secundaria Fe del Valle en la Doble Vía, el precio del arroz está visible en pizarras a 300 CUP la libra, a pesar de que las autoridades han intentado regularlo en 170 CUP.
"No podrán ser ustedes menos corruptos y hacer algo por el pueblo", expresó un residente en redes sociales, acusando a las autoridades locales de complicidad con los comerciantes.
"Antes lo encontrábamos en 200 o 250 pesos, pero ahora es un lujo. Si no tienes dinero, no comes", comentó un residente de La Habana, quien prefirió mantener el anonimato.
En varias zonas de la capital, el arroz importado desde Brasil, Uruguay e India ha superado los 350 CUP por libra, lo que genera mayor incertidumbre entre la población.
Municipios como Quivicán, en la provincia de Mayabeque, tienen el precio a 300 CUP y no es exclusivo del mercado negro.
La falta de arroz en los mercados estatales se debe, en parte, a la disminución de las importaciones y a los problemas de distribución dentro del país. Cuba depende en gran medida de las compras en el extranjero para garantizar el abastecimiento de este producto, pero la crisis económica y la escasez de divisas han complicado la llegada de alimentos esenciales.
En grupos de compra y venta en redes sociales, los precios reflejan esta crisis. Arroz Rainha, importado, se vende a 590 CUP el kilo en pacas de 30 unidades, mientras que el arroz San Diego se comercializa a 620 CUP el kilo con una compra mínima de 30 pacas.
Otros vendedores ofrecen arroz de Guyana a 280 CUP la libra, lo que evidencia que los precios elevados no se limitan a un solo proveedor.
Expertos señalan que el desabastecimiento y la inflación son consecuencia de una combinación de factores, incluyendo la caída de la producción nacional, la crisis financiera del gobierno y las restricciones al comercio impuestas por el Estado.
Recientemente, el Ministerio del Comercio Interior (Mincin) informó sobre la llegada de un buque con arroz al puerto de La Habana, destinado a cubrir parcialmente los retrasos en la entrega de la canasta familiar normada de los últimos meses.
Sin embargo, este cargamento solo cubrirá parcialmente las necesidades acumuladas, y su distribución se extenderá durante febrero y marzo.
En un intento por controlar la inflación, el gobierno ha establecido topes de precios para el arroz. En Camagüey, se fijó el precio en 155 CUP por libra, lo que provocó el cierre masivo de puestos de venta en el mercado de Hatibonico, ya que los vendedores consideran insostenible esa tarifa frente a los costos actuales.
Mientras tanto, en Santiago de Cuba , la secretaria del Partido Comunista, Beatriz Johnson Urrutia, anunció la distribución de 14 libras de arroz por la canasta básica, generando diversas reacciones entre la población, que duda de la continuidad y estabilidad de estas entregas.
La situación no contrasta con la realidad en algunos hoteles de lujo. Una cubana que se hospedó en el hotel Iberostar Laguna Azul de Varadero compartió en redes sociales que, durante su estancia, el buffet carecía de arroz, ofreciendo como alternativa espaguetis.
Este hecho generó debates sobre la calidad y disponibilidad de alimentos en instalaciones turísticas en medio de la crisis alimentaria nacional.
Ante esta situación, muchos cubanos recurren a remesas enviadas por familiares en el extranjero para poder costear los elevados precios del mercado negro. Sin embargo, quienes no cuentan con esta ayuda enfrentan un panorama de extrema precariedad.
Mientras tanto, el gobierno cubano no ha ofrecido soluciones concretas para frenar la escalada de precios ni ha garantizado un suministro estable de arroz a través de los canales oficiales, dejando a la población sumida en una crisis alimentaria sin precedentes.
Archivado en: