La actriz Ana Luisa Rubio, recordada por su trabajo en la televisión y radio cubanas en las décadas de los 70 y 80, ocupó la casa de una prima que le dio cobijo tras ser desalojada en Miami, y esta terminó detenida.
Los actores María Karla Rivero Veloz y su esposo Jean Michel Fernández, quienes días antes se volcaron a ayudar a Ana Luisa al saber que había sido echada a la calle, hicieron una directa en su canal de YouTube donde revelaron aspectos de la historia de la artista que no conocían.
La pareja se enteró de que Ana Luisa y su prima Noelia, una anciana de 86 años, tuvieron una discusión. Esta llamó a la Policía, pero al llegar los agentes, la actriz la acusó de golpearla y de tenerla secuestrada en la vivienda. Como resultado, Noelia terminó detenida.
Una información que desconocían María Karla y Jean Michel es que la actriz tiene tres hermanos y varios sobrinos en Estados Unidos que no quieren saber nada de ella.
"Ana Luisa nos había dicho que ella no tenía familia acá, y hoy hemos descubierto que sí hay mucha familia y que ninguno tiene relación con ella, por la manera -según nos cuentan la hermana, las primas- por actitudes de ella, por problemas de toda la vida, desde Cuba", detalló Jean Michel.
Según María Karla, se dirigieron a casa de Noelia en La Pequeña Habana junto con parte de la familia, pero Ana Luisa se negó a marcharse y a dejar a entrar a nadie, ni siquiera al hijastro de su prima, quien es copropietario de la vivienda.
Los actores llamaron a una psicóloga, quien habló con ella y le recomendó llevarla a un hospital para administrarle un tratamiento para su enfermedad mental. Pero la artista se negó a abandonar el domicilio de su prima.
La doctora firmó entonces para que reciba atención obligatoria en un hospital. Los familiares llamaron a la Policía, pero ella se negó a abrir la puerta y "como no había una orden de un juez firmada, la Policía no pudo entrar", aclaró María Karla.
Ana Luisa Rubio fue sacada el fin de semana de su vivienda en Miami. Según declaró entonces al canal de YouTube La Casa de Maka, una de las principales razones de su desalojo forzoso fue tener mascotas, algo que al parecer no estaba permitido en la comunidad donde residía.
Rubio convivía con tres gatos, que describió como su única familia. Tras el desalojo, no le informaron hacia dónde fueron trasladados los animales, y ella temía que hubieran sido sacrificados.
Días, había hecho un llamado urgente a la comunidad cubana en el exilio para que la apoyaran.
En una transmisión en vivo en Facebook, denunció lo que calificó como un proceso judicial fraudulento y afirmó haber sido víctima de fraudes, difamaciones y abusos durante más de cinco años. Según su relato, detrás de todo estaría la inmobiliaria responsable de su edificio y un juez que supuestamente actúa bajo intereses económicos y políticos.
"He perdido más de 35 libras, estoy enferma, me han provocado un síncope cardíaco, me han hecho horrores", relató en un video donde se le vio visiblemente afectada. "Mis gatos son mi única familia y nadie me da respuestas", lamentó.
Varios cubanos en Estados Unidos pidieron ayuda para intentar resolver la renta de vivienda de la actriz, quien tiene 78 años y sufre serios problemas de salud, y contaba con un Plan 8 de vivienda pública en Estados Unidos.
La actriz, conocida por papeles icónicos como el que interpretó en la popular serie "Si no fuera por mamá", emitida por el canal 6 de la televisión cubana, enfrenta ahora uno de los momentos más difíciles de su vida.
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