Productos acaparados por el Gobierno cubano, a la venta a precios desorbitantes. Foto © CiberCuba

El Gobierno cubano, el gran acaparador

Este artículo es de hace 2 años

La prensa oficialista cubana ha iniciado un debate a raíz del chivatazo realizado por un bloguero, también oficialista, sobre la venta de 15.000 manzanas a un solo cliente en la tienda en divisas La Puntilla.

Cubadebate inició la cacería y luego saltaron al tren todos los periódicos oficialistas, de una forma u otra criticando a los “acaparadores” como llaman a aquellos que compran productos en grandes cantidades para su posterior reventa. La historia terminó con expulsiones y medidas disciplinarias a varios empleados de La Puntilla.

Lo más curioso de esta historia es que ni dicho bloguero ni los medios que saltaron a su orden han dedicado palabras para criticar la falta de salubridad en determinadas tiendas que venden productos en divisa o en moneda nacional. Decenas de reportes de cucarachas caminando sobre dulces, panes en mal estado y hasta quesos con gusanos pueden leerse en las noticias recientes que nos llegan de Cuba, ninguna de estas informaciones les ha molestado.

Entonces ¿qué es lo que molesta en la compra de 15.000 manzanas? Lo que molesta es que haya una persona o entidad no gubernamental lucrándose con la compra y posterior venta de manzanas o de compotas y dulces elaborados con éstas. Lo que molesta es que gracias a la iniciativa privada, individual o colectiva, pues pueden ser uno o varios las personas detrás de esta compra, cubanos hagan un negocio en Cuba, que puedan vivir al margen de la revolución, que todo lo acapara. Apenas unos miles de cubanos han logrado al menos en una parte de sus vidas vivir al margen del gran acaparador. Porque quisiera que a todo el mundo le quede claro, el acaparador principal es la revolución cubana, o en la práctica, el Gobierno cubano, que acapara toda la vida de todos los cubanos.

Porque quisiera que a todo el mundo le quede claro, el acaparador principal es la revolución cubana

Nada puede existir ni puede tener libertad si está al margen del mismo. Tan solo algunos esos miles de cuentapropistas luchan cada día con trabas y regulaciones implementadas, en primer lugar, para dificultar su actividad y evitar la prosperidad o “enriquecimiento”.

Desde que los cubanos nacen el Gobierno acapara sus vidas. La escuela es uno de los primeros lugares donde esto ocurre. En Cuba solo existe educación pública. Que quede claro, yo soy defensor de la educación pública como herramienta para permitir iguales oportunidades a todos, con independencia de su origen. Pero la escuela pública no puede adoctrinar, que es lo que hace la escuela cubana. Todos los estudiantes son “pioneros” y desde pequeños tienen que gritar “Pioneros por el comunismo, seremos como el Che”. Desde pequeños nos cuentan las glorias y epopeyas de Camilo “el señor de la vanguardia” de Fidel y del Che, “el gran internacionalista” que todos los niños cubanos tienen que imitar.

Más adelante todos tienen que convertirse de manera casi obligatoria en “cederistas”, o sea, pertenecer a esa organización de barrio cuyo objetivo primordial es la chivatería entre vecinos, donde unos delatan a otros que un día reparan su casa, compran un auto o acaparan manzanas.

Las mujeres todas tienen que entrar en la FMC, única organización de mujeres del país, claro está controlada y gestionada por el Gobierno. El único sindicato de trabajadores del país, que no defiende a ningún trabajador, es también controlado por el Gobierno y responde a éste, así como la asociación de periodistas, los artistas, y todo el resto de las organizaciones “civiles” que se han inventado.

Para culminar en el partido único. Todas y cada una de las esferas en que una sociedad civil puede organizarse han sido acaparadas por el Gobierno, creando una organización para cada caso y regulando que ésta solo pueda ser la única y verdadera que representa a todos los cubanos, todos los artistas, todas las mujeres. Hasta los homosexuales están representados por una sola organización que los aglutina a todos. ¿Puede haber un acaparamiento mayor?

El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) o la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC) son considerados ilegales por el Gobierno. ¿Cómo se le va a ocurrir a alguien organizarse al margen de las instituciones creadas por ellos y que por definición agrupan a todos los cubanos?

La vida política y social en la Isla está acaparada por un Gobierno, que en estos momentos está ratificando en una reforma constitucional que los cubanos solo pueden tener un partido, y solo pueden organizar su sociedad basándose en la doctrina del socialismo-comunismo, lo que sea que esto signifique para el Gobierno.

Pero volvamos al acaparamiento de las manzanas. El Gobierno cubano acapara casi de manera absoluta la economía de los cubanos. El individuo que compró 15.000 manzanas lo hizo porque no tenía más opciones, no lo hizo por falta de dinero, no. Las manzanas no estaban siendo vendidas en una bodega a un precio subvencionado, “por la libreta”. El precio de venta ya todos sabemos que era superior al que tiene una manzana en cualquier tienda minorista del planeta.

¿Por qué un cubano no puede comprar manzanas en España, carros en Francia o tractores en Panamá?

Las tiendas cubanas suelen aplicar un 240% de “impuesto revolucionario” a todo lo que venden. Entonces si este señor, quienquiera que haya sido, tenía divisas, dólares, euros o la que fuera para adquirirlas, ¿por qué no pudo comprarlas en Panamá, México o España? ¿Por que el Gobierno cubano acapara de manera absoluta la importación de productos a la Isla? Ningún cubano puede comprar nada en el exterior, están todos obligados a comprar en las tiendas usureras pertenecientes al monopolio acaparador del Gobierno cubano, con precios que en muchos casos más que duplican los precios internacionales de productos similares.

Tal es el nivel de robo, usura o acaparamiento del Gobierno cubano, que han prosperado cientos de negocios basados en comprar productos en el exterior, llevarlos a Cuba en un avión de pasajero, con el costo que tiene esto, pagar las tarifas usureras de la Aduana cubana, distribuirlo de manera clandestina en tiendas de barrio y venderlos, casi siempre a mejores precios que en las tiendas del Gobierno, y adicionalmente con más calidad y más cercano al gusto de los compradores. Cosas éstas que a los que administran las tiendas del Gobierno no les importan.

¿Cómo es posible que los precios de las tiendas, que realizan compras e importaciones de forma mayorista, usando envíos marítimos que son mucho más económicos, negociando precios, aprovechando los volúmenes de compra, sean más caros y malos que los que vende un particular?

O son muy ineptos como negociantes o muy corruptos (y cobran grandes comisiones) o los impuestos que aplica el Gobierno son elevadísimos o simplemente son las tres cosas combinadas. Porque la realidad es que si La Puntilla fuera mi tienda y un cliente me compra 15.000 manzanas, al día siguiente tendría 15.000 más puestas a la venta.

  • ¿Por qué un cubano no puede comprar manzanas en España, carros en Francia o tractores en Panamá?
  • ¿Por qué un campesino cubano no puede vender ajo o tomates a México?
  • ¿Por qué un cubano no puede comprar ropa en China y venderla en su propia tienda?
  • ¿Por qué un dueño de una paladar cubana no puede comprar queso parmesano o helados en Italia?
  • ¿Por qué un dueño de una casa particular no puede comprar colchones en La India?
  • ¿Por qué un campesino cubano no puede exportar carbón de marabú a Suiza?
  • ¿Por qué toda la actividad económica de los cubanos tiene que estar acaparada por el Gobierno?

Y lo más preocupante o insultante de todo:

¿Por qué ese acaparamiento no molesta a ningún periodista o periódico oficialista, esos mismos que tanto han criticado al comprador de las 15.000 manzanas?

Pero ya todos sabemos la respuesta. El gran acaparador, que es a su vez el responsable del apartheid económico en el que viven los cubanos, dirige la Isla basado en un principio fundamental que está por encima de todas las leyes: Los cubanos, no. Aún me asombro de que no aparezca como artículo primero de la reforma de la Constitución que nos quieren imponer.

Este artículo es de hace 2 años

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Luis Flores

CEO y cofundador de CiberCuba.com. Cuando tengo tiempo escribo articulos de opinión sobre la realidad cubana vista desde la perspectiva de un emigrante.

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