Taxis en la Calzada del Cerro y Primelles Foto © CiberCuba

Boteros en La Habana: Ni libres, ni ocupados

Este artículo es de hace 2 años

Por más experimentos que han visto "llover" los transportistas privados cubanos, no se acostumbran a que el gobierno disponga sobre unos vehículos que son su fuente de vida.

Los conocidos también como "boteros", que en la mayoría de los casos manejan "almendrones" (carros con más de medio siglo de explotación) en La Habana, debían estar acogidos desde el pasado lunes a una de tres modalidades de taxi: rutero, libre o de alto confort.

CiberCuba / Parque El Curita

Sin embargo, muchos titulares de licencia para el transporte privado de pasajeros no han sido llamados por el Departamento de Transporte de su municipio para escoger qué tipo de servicio prestarán.

Ese es el caso de Gilberto, a quien lo "paró" ayer un policía "que evidentemente desconoce las nuevas normas" para decirle que estaba "obligado a dejar de manejar hasta que fuera convocado para hacer el cambio de modalidad". "Tuvo el descaro de amenazar a las cinco personas que iban en mi carro porque si se les ocurría seguir montándose en taxis particulares serían multadas", denuncia el chofer de 57 años.

En palabras del taxista, "la ley dice que puedo seguir manejando como hasta ahora en tanto no me llamen. De todas formas, cuando me citen entregaré la licencia y me sentaré en mi casa a vivir de los viajecitos que me 'caigan'. Lejos de acabar con las ilegalidades estas medidas incentivan lo mal hecho".

CiberCuba / Teatro Musical de La Habana

En la misma cuerda está Israel, que "botea" de Playa a Centro Habana: "lo más jodido es que quieran decirnos qué hacer con nuestras propiedades. No quiero convertirme en rutero ni tampoco ser taxi libre porque de una u otra forma tendrán controladas nuestras cuentas bancarias y nos obligarán a comprar y consumir una cantidad mínima de combustible al mes y a pagar de acuerdo con lo que ellos calculan que debemos ingresar en cada viaje.

No quiero convertirme en rutero ni tampoco ser taxi libre porque de una u otra forma tendrán controladas nuestras cuentas bancarias y nos obligarán a comprar y consumir una cantidad mínima de combustible al mes y a pagar de acuerdo con lo que ellos calculan que debemos ingresar en cada viaje

"La posición que han asumido muchos boteros es la de no salir a la calle. Si el Estado no tiene la cantidad de ómnibus que necesita para resolver la crisis del transporte, lo último que debiera es imponerle a uno tantas restricciones. No le ha quedado más que reprimirnos porque no ha podido hacernos la competencia.

Si el Estado no tiene la cantidad de ómnibus que necesita para resolver la crisis del transporte, lo último que debiera es imponerle a uno tantas restricciones

"Si nuestros taxis funcionan mejor que los estatales es porque vivimos arriba de ellos, arreglándoles cualquier fallo para que 'caminen' sin problemas. A los ruteros y las guaguas no los cuidan igual. Siempre están dándoles 'fuete' hasta que no dan más. Total, a nadie le importa si se rompen", asegura el joven de 31 años.

CiberCuba / Taxi estatal

Desde la óptica del porteador privado Pedro Enrique, "lo único que han logrado es poner a pelear a los boteros con los ruteros. Si nos decidimos por la modalidad de taxi en ruta, seremos títeres; como libres, seremos la peste. ¿Por qué tenemos que aceptar que nos digan que nuestros carros tienen que moverse en una sola ruta, que no pueden tener 'propaganda extranjerizante' ni 'ceder toda la capacidad del vehículo a un solo pasajero para su traslado individual', como dictan las nuevas regulaciones?

Lo único que han logrado es poner a pelear a los boteros con los ruteros

"Ojalá explote esta bomba y el gobierno acabe con este absurdo ensayo. Lo que tienen que hacer es vender el combustible en las gasolineras al precio que está en el mercado negro para eliminar el robo y diversificar las opciones de transporte, no desaparecerlas", asevera el habanero de 45 años.

CiberCuba / Calzada del Cerro

A tenor con Ramón, chofer de un rutero que va de Boyeros a Arroyo Naranjo, "todo el mundo habla del taxista pero lo que no se dice es que cada día le aprietan más el zapato. Lo mismo con las piezas, que nunca hay en la agencia, que con las gomas defectuosas que te venden y luego te dicen que las van a reponer y nunca lo hacen.

"Todo es una mentira. El taxista es quien tiene que buscarlo todo clandestinamente y pagar, por ejemplo, el doble del precio de unas baterías que no tienen garantía ni duran más de tres meses. Lo peor de todo es que no hay a quién reclamar porque sencillamente te botan. Los mismos jefes te dicen que si no te conviene entregues las llaves y te vayas. ¿Adónde vamos a parar?", destaca.

Desde otra óptica, la estomatóloga Vivian reconoce que "es verdad que no está bien que un taxista por cuenta propia gane más que un profesional, pero tampoco podemos afectar al que tiene necesidad de llegar a su trabajo, un hospital o una fiesta y puede pagar un almendrón. Ya no estamos en la época de los bandazos y las autoridades debieran pensar mejor las cosas y oír a todas las partes involucradas antes de tomar decisiones como estas.

El servicio de los boteros no es caro, lo que resulta insuficiente es el salario para pagar ese y otros servicios que necesitamos. Se trata de una actividad de oferta y demanda de la que se beneficia un segmento grande de la población

"El servicio de los boteros no es caro, lo que resulta insuficiente es el salario para pagar ese y otros servicios que necesitamos. Se trata de una actividad de oferta y demanda de la que se beneficia un segmento grande de la población. Aunque uno no pueda coger todos los días un carro, la solución no está en tomar medidas arbitrarias que dañen al que sí puede. En cualquier lugar del mundo los taxis son un lujo", explica.

CiberCuba / La Rampa

Tal como apunta un forista en el sitio web del programa televisivo Mesa Redonda: "Incendia más la situación nuestra conocida mentalidad de sentirnos con derecho a todo y obligación a nada, siendo campeones en disponer de lo ajeno, queriendo quitarle al que trabaja para darle al que no trabaja, que nunca será igual que quitarle al que le sobra para darle al que le falta o compartir lo que se tiene.

"La solución de este problema se hace más complicada debido a la pérdida de valores de todo tipo que hemos sufrido, en gran parte motivada por las medidas aplicadas, especialmente la autorización de los cuentapropistas sin un mercado ni ningún respaldo en recursos, materias primas u otros para ejercer, asumiéndose de antemano la legalidad de lo ilegal", concluye.

Según señala el botero Nelson, "yo no confío ni en los inspectores ni en la policía ni en ninguno que tenga que ver con mantener el orden interior porque todos están confabulados. Ahora empezarán a pararnos para pedirnos que justifiquemos hasta medio litro de combustible o la última tuerca que le pusimos al carro. Incluso podrán decomisarnos el vehículo.

Ahora empezarán a pararnos para pedirnos que justifiquemos hasta medio litro de combustible o la última tuerca que le pusimos al carro. Incluso podrán decomisarnos el vehículo

"No obstante, preferimos ganar menos dinero que dar nuestro brazo a torcer. No queremos ni regalado el formar parte de una cooperativa de ruteros, aunque ellos gocen de la exclusividad del servicio en una ruta determinada y puedan denunciar la intromisión de transportistas no autorizados a operar en dicha ruta. Esto solo generaliza el relajo y la población sigue quejándose en vano", añade.

Este artículo es de hace 2 años

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