Cantautor cubano Jan Cruz Foto © Cortesía del entrevistado

Jan Cruz: "En mi obra, la mujer el algo importante" (ENTREVISTA)

Este artículo es de hace 1 año

Muy feliz me siento cuando converso con jóvenes que andan en pos de una quimera, jóvenes soñadores que luchan por lo que quieren, y que saben, ¡pueden conseguirlo!

Escuchándolo hablar, en medio de un reducido grupo de amigos que comparten su edad, apenas 36 años, me decido a entrevistar a Yandyel Cruz Medina, conocido artísticamente por Jan Cruz.

¿Cómo conozco a Jan? Sencillo, él hace 12 años es la pareja de una amiga, Rebeca Alderete, directora de la revista independiente de modas Garbos.

Jan es un muchacho simpático, atractivo, voz timbrada. Así comienzo mi diálogo con él.

Cantautor cubano Jan Cruz / Cortesía

“No provengo de una familia musical. Soy de procedencia obrera, estudié en escuelas Primaria y Secundaria de mi natal Santa Clara, y mi primera inclinación artística fueron las artes plásticas.

“Me gustaba pintar, dibujar, esculpir; seguía a varios de mis compañeritos de aula. Era muy feliz haciendo eso”.

¿Proseguiste con tus ideas en Secundaria?

“Pues sí, me acerqué a la Casa de la Cultura en Santa Clara buscando respaldo para mis inquietudes, tratando de encontrar los profesores adecuados, pero, ¿cuál no sería mi sorpresa al darme cuenta de que no existían dichos profesores?”

¿Qué hiciste, te desanimaste?, sobre todo teniendo en cuenta tu edad, apenas 12 añitos.

“No, opté por recibir clases de guitarra.”

¿Y te gustaba ese instrumento con anterioridad?

“Pues fue instintivo tomar una en la mano. No me había dado cuenta de lo que me gustaba. Por la forma en que tomé la guitarra en la mano, el profesor Garciga me acepta como discípulo, me enseña lo más elemental, y así es que comienzo este nuevo sendero por las artes, que ahora es mi música”.

¿Olvidaste la pintura?

“Se me fue olvidando poco a poco, lo que dio paso a mi inmenso amor hacia la música, este maravilloso mundo en el que me vuelco día a día.”

Estamos hablando de qué edad, ¿cuándo abandonas la pintura para dedicarte totalmente a la música?

“Fue sobre los 14-15 años que empiezo una preparación especial con profesores particulares con vistas a poder entrar en la Escuela Nacional de Arte, la ENA, en su nivel medio.

“Y déjame decirte que gracias a esos maestros, que volcaron toda su sapiencia en mí, pude obtener la tan ansiada matrícula”.

¿En cuál instrumento comenzaste?

“En la ENA matriculé el bajo eléctrico y en él estuve cuatro años. Jorge Reyes, en ese momento bajista de Irakere y ahora del grupo de Silvio Rodríguez, fue mi maestro por tres años.”

¿Qué recuerdas de él, qué aprendiste?

“Fue un magnífico profesor; con él supe cómo enfrentarme al mundo de la lectura musical, aprendí a leer partituras, comprenderlas.

“Palpé la visión de mis compañeros hacia el universo musical. Recuerda que yo venía de Santa Clara con un limitado bagaje, muy limitado diría yo, de géneros. Al llegar a la ENA fue un choque: era otro universo, otro concepto, por ejemplo, la música clásica, que supe asumir con decoro, y que tuve que rebasar exitosamente para poder graduarme”.

De ahí hacia el ISA, ¿no?

“No, en el Instituto Superior no existían estudios de mi instrumento, por lo que desde que estudiaba en el nivel medio, ya me había incorporado a trabajar.”

¿Cuál fue tu primera agrupación profesional?

“La primera fue Denys y su Swing, con la que me mantuve dos años tocando el bajo eléctrico. Con ellos empecé a chocar de lleno con la música cubana. En la calle es donde se aprende a tocar de verdad todos los géneros populares.”

¿Cuándo te gradúas, a qué grupo te sumas?

“Egresé de la ENA en el 2004 y regreso a mi provincia a hacer mi servicio social. Impartí clases de contrabajo en la Escuela de Instructores de Arte de Santa Clara, lo que simultaneaba con mis presentaciones en Denys y su Swing.

“Un año después me separo de ese grupo y tras unos meses me incorporo a la banda de Polito Ibáñez, con la que estuve doce años, tocando el bajo y en ocasiones, haciendo el coro”.

Sin dudas, haber estado al lado de ese gran músico que es Polito te ha servido de mucho.

“Por supuesto. Al verme junto a él, otros músicos se me acercan y solicitan mi colaboración, y es así que sin abandonar a Polito, comparto la escena con Santiago Feliú, Raúl Paz, Anabel López, entre otros.

“Pero además, Polito me enseñó a simplificar mi visión. Uno sale de la escuela tratando de tocar todo lo que sabes en una sola canción, y esto no es así.

“Con tal profesor supe lo que era simplificar y así apoyar más al cantante, nunca irme por encima de él. Sus canciones fueron fuente para mi propia cosecha, Polito me inspiró a hacer mi música.”

Doce años a su lado, largo trayecto, ¿no?

“Sí. Viajamos juntos dentro y fuera de Cuba. En 2009 realizamos una gira por México, en 2015 visitamos Miami, por ponerte dos ejemplos. También estuve en Argentina con Santiago Feliú y en Italia, acompañando a la compañía de baile Danzares.”

Te conozco en calidad de solista. ¿Cuándo emprendes ese camino?

“Desde que estaba con Polito comencé mi carrera en solitario; de esto hace ya cinco años. Poco a poco me he independizaddos años en mi carrera”.

¿Discos?

“El primero lo lancé en el 2014, su título Mi propia paz; disco independiente, autofinanciado, compuesto de diez números, todos míos. ¿Te cuento? Yo escribí esas canciones pensando en otros vocalistas pero, al final, no apareció ninguno y me dije: ¿quién mejor que tú? Y así lo hice yo mismo. ”

¿Qué números son los que más éxitos han tenido?

“Te puedo decir que los más seguidos son Espacios para hacerte feliz, Lo que no puedes sentir y En esta ciudad; cada vez que doy un recital son las que más me solicitan.”

¿Cómo catalogas tú la recepción del disco?

“No será uno de los Beatles, jajajaja, pero me abrió las tan necesarias puertas de la radio y la televisión”.

¿En la televisión?

“Sí, hice un videoclip con mi teléfono pues no tenía presupuesto para nada más, con mi canción Espacios para hacerte feliz y recibí varias nominaciones para el popular programa Lucas”.

Miré a mi interlocutor y recordé un curso sobre realización que ofrecieron prestigiosos directores del ICAIC, en el que explicaban que lo importante era el ímpetu, la idea, los deseos de hacer. No importaban los medios, a veces, tenemos una cámara último modelo con un audio increíble, y la obra es, sencillamente, atroz.

En este caso, Yan Cruz consiguió todo lo contrario. Por eso me gustan tanto ¡los jóvenes con ímpetu, las buenas ideas, los deseos de hacer!

Hablamos del primer disco, ¿y el segundo?

“El segundo, Aviones de Papel, también con diez números, estuvo producido por el sello Bis Music. Con él gané el premio Cubadisco 2017 en la categoría de canción pop.”

¿Fue en solitario o tuviste invitados?

“Tuve tres invitados: Diana Fuentes, Daymé Arocena y el cantante español David Demaría.

Ese disco me consolidó con el público, me abrió puertas. Mi dúo con Diana en Quiero ha sido un total éxito; en los conciertos la gente lo corea.”

¿Es a partir de este segundo disco que decides armar tu grupo?

“Así es. Hace cinco años que estamos juntos. Somos seis; nos une además de la música una muy buena amistad, hemos tocado en varias bandas, y en esta etapa de nuestra vida, nos hemos reunido.

“Al principio hacíamos conciertos eventuales, esporádicos; ya lo hacemos todo juntos. El grupo lo forman Hansel Arrocha, conocido guitarrista sobre todo en el mundo del rock; Katia Rivas, cantante acompañante, segunda voz; Rosy García, piano y voz; Lemay Álvarez, guitarra y voz; Ernesto García, batería. “

¿Dónde ofreces tus conciertos?

“Fábrica de Arte, presentaciones en provincias, y los segundos sábados de cada mes en el Jazz Café de Galerías Paseo.”

Me emociona mucho que un grupo de jóvenes se inclinen hacia la música cubana, ya sea balada, bolero, en fin, algo que no fuera el facilismo del reguetón. ¿Cómo es posible que se hayan podido abrir paso?

“Mira, lo más importante es tener deseos de hacer, de superar los escollos, llegar a la gente y demostrar la valía de lo que interpretas. La música cubana siempre ha sido rica.

“Sobre el reguetón como género, no creo que sea culpable de la enajenación con la que es seguido. Su contenido, las letras perturbadoras, ofensivas para las mujeres, incentivando a la violencia son lo malo.

“Pero no todas son así. Hay cantantes de valía, letras acertadas; el ritmo siempre es contagioso. O sea, hay que catalogarlo como un género más en el amplio diapazón de la música universal.”

¿Planes, sueños, trabajos del villaclareño Yan Cruz?

“Trabajamos donde aparezca, estamos imbuidos en el tercer disco, que producirá Bis Music. Hace poco lanzamos un single, Dame todo, con igual disquera.

“Estamos enfrascados en reforzar la promoción aprovechando las redes sociales; pretendo el año próximo darle otra visión a mi música, revolucionarme en cuanto a sonoridad tímbrica: mezcla de instrumentos electrónicos con una base acústica diferente.

“Vivo en plena madurez de mi carrera, lo que me permite ver el mundo de forma diversa y, sobre esto, dar un nuevo enfoque a mi música.

“En mi obra, la mujer el algo importante, incluso, me declaro un defensor de ellas. Apoyo a la mundialmente conocida ya campaña Evoluciona, al igual que defendí otra promovida por la ONU, igualmente dirigida contra la violencia de género”.

Si me gustó desde que lo vi, ahora me encanta este chico guapo, trigueño, soñador que tiene escrita en la frente la palabra triunfo.

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Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos

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