San Lázaro Foto © CiberCuba

Del "Viejo Lázaro" a "Babalú Ayé": curiosidades del festejo cubano al santo milagroso

La principal deidad masculina de los cubanos

Distintos estudios culturales y religiosos coinciden en que la devoción por San Lázaro ocupa en Cuba el segundo puesto en cuanto alcance nacional y tradición, solo superada por la festividad en honor a la Virgen de la Caridad del Cobre. El “Viejo Lázaro”, como le mencionan con cariño y respeto sus devotos, es el santo masculino más venerado en el país.

¿Cómo se le conoce?

San Lázaro es también, indistintamente, Babalú Ayé en la religión yoruba. Se le identifica con San Lázaro porque es el orisha sanador de la lepra, la viruela, las enfermedades venéreas, de la piel y en general de las pestes y la miseria. Por esa razón el 17 de diciembre, también es el Día de rendirle homenaje a Babalú Ayé en el panteón yoruba.

¿Qué se le ofrece al santo?

Cada 17 de diciembre, los devotos de San Lázaro le ofrecen al santo grandes sacrificios, entre los cuales se incluyen múltiples rituales que comprenden vestimentas con tela de saco y la flagelación corporal. Los colores predominantes son el morado y el amarillo.

Entre las ofrendas más típicas está el maíz tostado, mazorcas de maíz asadas, pan quemado, agua de coco, vino seco, ajo desgranado, pescado y jutía ahumados, cocos, cocos verdes, cebolla, corojo. Además, se le inmolan chivo con barba, gallina de guinea, gallo y paloma.

¿Dónde y cómo celebran el día los cubanos?

En Cuba, el centro del culto tiene lugar en el Santuario Nacional de San Lázaro ubicado en el poblado de Rincón, actual municipio Boyeros, a unos 17 kilómetros al sur de La Habana.

La efigie se coloca en las afueras de la iglesia, debido a que por norma la institución no reconoce al San Lázaro que veneran los devotos. Delante, una sábana blanca sirve de depositario de ofrendas monetarias. Muy cerca, una fuente emana un constante chorro de agua, supuestamente bendecida por la deidad.

En Miami, los exiliados rinden honores a la deidad en el “Rincón de San Lázaro”, en la localidad de Hialeah, donde también se aguarda el 17 de diciembre con una gran misa y visitas constantes desde todo el día 16.

En ambas iglesias durante toda la jornada los párrocos se mantienen atendiendo a los penitentes, tratando de aliviar su dolor corporal y espiritual.

¿Cuán multitudinarios son los festejos?

Se calcula que en Cuba cada año la peregrinación supera los 15.000 creyentes, lo que ocasiona el cierre oficial del tráfico de las carreteras de acceso a el Rincón; las rutas de ómnibus locales requieren de refuerzos especiales para evacuar a los pasajeros y ocurren embotellamientos en las amplias avenidas que conducen a la zona.

Ritos y secretos

Es común que los penitentes mantengan en secreto el milagro, como parte de la mística que rodea sus acciones. Son múltiples los casos de familias que durante el año ahorran para hacerle ofrendas a San Lázaro, mientras otros acuden a rezar y meditar sus penas frente a la estatua del santo.

Entre las imágenes más famosas, figuran las de quienes pagan promesas a San Lázaro (o Babalú Ayé) arrastrando grilletes en sus tobillos, cargando pesadas piedras o incluso avanzando kilómetros de rodillas.

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Ernesto Morales

Periodista de CiberCuba

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