Ruinas del balneario Foto © Facebook / Yunier Javier Sifonte

Así luce Elguea, el principal balneario minero-medicinal de Cuba

La estación termal Elguea, principal balneario minero-medicinal del país y cuyas aguas clasifican entre las mejores del continente, se encuentra en pésimas condiciones constructivas.

Fotos publicadas en los últimos días por el periodista Yunier Javier Sifonte, del telecentro villaclareño Telecubanacán, muestran los daños estructurales en las columnas y cerramentos, el deterioro o pérdida total de los techos, la corrosión y quiebre de las estructuras de acero y de las redes hidráulicas.

“Baste decir que de las cinco piscinas con que cuenta la instalación para atender diferentes padecimientos óseos, de la piel, facilitar la relajación, el antiestrés o el tratamiento a problemas de obesidad, respiratorios, circulatorios y neurológicos, solo funciona una, pues las demás debieron salir de servicio para evitar un accidente que lesionara a quienes acuden a ese espacio, dijo al periódico Granma Selvio Santana, administrador del hotel.

Peor aún lucen los antiguos baños o piletas, que durante los años 80 y 90 gozaron de gran reputación tanto entre nacionales como a nivel internacional. Cada año miles de pacientes y huéspedes visitaban este manantial con el objetivo de sanar sus dolencias o bien buscando la relajación que proveía una planta termal apartada del ruido y el estrés citadino.

“Esa área es el mayor tesoro de la instalación y la que más gustaba a las personas que venían a Elguea. Como puede ver, aquí brotan de manera natural sus aguas, las que tienen fama de ser ricas en minerales, dado su alto contenido de cloro, sodio y sales de bromo, a la vez que tienen bajo contenido de radón y de sulfuro”, argumentó el administrador.

Ruinas del balneario / Granma

Según explica el propio diario oficialista, el balneario permanece en total abandono desde hace más de 20 años. Asimismo, señala que la instalación fue víctima de la contaminación, la deforestación y hasta el libre acceso de reces que pastaban a su antojo en las áreas verdes del hotel.

Como era de esperar todo ello profundizó la pérdida gradual y acelerada de los clientes habituales, la descomercialización del producto con las consecuentes pérdidas económicas. “El centro cayó en un nivel de deterioro muy alto, que llevó a muchos a calificarlo como un hotel fantasma”, explica Vicente Lucas Fariñas, al frente de la cadena hotelera Islazul, en la provincia de Villa Clara, quien asegura, no obstante, que en los últimos años se han cumplido los planes de ingresos en divisas.

Pero ni él, ni ninguno de los directivos entrevistados por Granma, asumió como suyas las responsabilidades del deplorable estado del balneario, aunque todos coincidieron en la necesidad de salvarlo. Según los últimos test realizados, aquellas aguas y fangos medicinales conservan intactas sus habituales propiedades.

El poder sanador de dichos manantiales es conocido desde los días de la colonia española, y su descubrimiento se vincula a la historia de un esclavo africano perteneciente a la familia Elguea. El mismo fue segregado por sus dueños del resto de la dotación, debido a sus graves padecimientos cutáneos. Tras ser abandonado a su propia suerte el liberto apareció poco tiempo después totalmente sano, y vinculó aquel milagro a las aguas en las que se estuvo bañando, muy cerca de aquellos dominios.

Tiempo después la familia construyó un hotel y comenzó a explotar las bondades de aquellos manantiales, hasta que el 30 de septiembre de 1959, cuando Fidel Castro se adueñó del hotel y los manantiales.

Archivado en:

Comentarios


¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

 +34621383985