Árbol en pared y balcón, Casa de la Habana Vieja Foto © CiberCuba

Una jungla crece en las paredes de La Habana

La arquitectura habanera es objeto de admiración y críticas, ya sea por sus vetustas ruinas o por sus maravillosos paisajes, donde contrastan la realidad cubana y el glamur de tiempos pasados.

Un elemento que echa en falta quien camina la ciudad, es el verde que aporta el arbolado urbano. Sin embargo, no tiene el caminante más que levantar la cabeza y encontrará el curioso lugar elegido por los árboles de La Habana para crecer en paz.

Árbol en la Esquina de Tejas / CiberCuba

Las aceras de la ciudad han dejado de ser un lugar adecuado para los árboles. Sufren el maltrato de los vecinos, la tala y la basura en la mayoría de los barrios habaneros.

Basura quemada junto a un árbol en calle 25, Vedado / CiberCuba

La gestión del Estado es insuficiente para la reposición del arbolado urbano y en muchos casos opta por no sustituir el árbol retirado de la vía pública.

Árbol talado, Calle 23 entre M y N / CiberCuba

Parecería que los árboles van a desaparecer del paisaje urbano habanero, pero se reinventan, encuentran nuevas formas de sobrevivir. Ahora se hospedan en las grietas de la ciudad.

Casa con árboles en las paredes, Regla / CiberCuba

¿Cómo llegaron allí? El viento eleva las semillas de los ocujes u otras especies y ellas oportunistas se cuelan en las rendijas de las paredes húmedas.

Árbol en Edificio en la calle Compostela / CiberCuba

La naturaleza se muestra en los vacíos que dejan los humanos. Se desarrolla y conquista cada espacio donde pueda habitar.

Ruinas en calle Industria, al fondo del Gran Teatro / CiberCuba

Techos, balcones, paredes, cualquier grieta florece en La Habana. Luego es cuestión de tiempo crecer, intocable ante la mirada indiferente del que pasa.

Retoño en el balcón / CiberCuba

Un día descubres que hay sombra en la calle. Ha crecido un árbol en el techo de la casa y sus raíces se expanden sedientas por las paredes agrietadas.

Casa en Centro Habana / CiberCuba

Solo falta la lluvia, un gran día de lluvia, para que el árbol regrese a la tierra. En el humilde techo espera su momento.

Árbol en las ruinas del antiguo Teatro Campoamor / CiberCuba

Mientras llega, se retuerce buscando la luz y extiende sus ramas hasta dar buena sombra. No tiene prisa, posee la sabiduría de la naturaleza.

Árbol en las ruinas del antiguo Teatro Campoamor / CiberCuba

Un día lloverá tanto que caerán los pilares de la suerte que tan lejos del suelo lo sustentan.

Árbol en edificio en ruinas, calle San Ignacio / CiberCuba 

Ojalá estuvieran vacías las casas arboladas de La Habana, ahora y los días en que llueva. Sin embargo, muchas personas las habitan. Es un peligro más en la ciudad, otra prueba de la desidia, y una evidencia de la jungla que silenciosa crece en ella.

Árbol y plantas en balcones, Calle Teniente Rey / CiberCuba

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Gretchen Sánchez

Periodista en CiberCuba. Doctora en Ciencias por la Universidad de Alicante, España. Lic. en Estudios Socioculturales, Cuba.

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