Hotel Grand Packard de La Habana. Foto © Cibercuba

Hotel Packard en La Habana expulsa a trabajador por expresarse contra "el sistema socialista" cubano

La dirección del hotel Grand Packard de La Habana comunicó a uno de sus trabajadores la “separación definitiva de la entidad” por expresarse en contra del “sistema socialista y de la Reforma Constitucional” en Cuba.

El hotel es administrado en parte por el conglomerado empresarial Gaesa, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), un grupo que dirige el ex yerno de Raúl Castro, el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja.

En un documento firmado por el departamento de Recursos Humanos del hotel, se le notifica el despido al empleado Jorge Félix Vázquez Acosta, quien se desempeñaba en el puesto de técnico en ahorro y uso racional de la energía.

Gaesa administra la instalación de lujo junto al grupo español Iberostar Hotels & Resorts., uno de los que ha sostenido largamente relaciones de negocios con el régimen de La Habana. El lunes, la gerente del hotel, Frida Arias Sánchez, expulsó a Jorge Félix Vázquez Acosta, de 26 años.

La resolución de despido, que llegó a la redacción de Cibercuba y otros medios, indicaba que se debía a “emitir criterios en contra de nuestro sistema socialista”, además de subrayar que emitió criterios contra el Grupo de Administración Empresarial (GAESA).

Según la gerente del Grand Packard Habana, que firma la carta, las acciones de Vázquez “menoscaban el estado político-ideológico” que “debe primar” en los trabajadores del hotel. El documento toma de referencia “declaraciones de trabajadores que fungen como testigos de la indisciplina” y un “informe de la comisión investigadora”.

El mismo resalta, no obstantes, que el trabajador “nunca había sido objeto de señalamientos por parte de su jefe inmediato superior, obteniendo buenas calificaciones en las evaluaciones de desempeño”.

Pero señala que, al “denigrar” el rol de Gaesa, la administración perdió la confianza que se había depositado en él, “necesaria y requerida para todos los trabajadores civiles de la sociedad mercantil cubana Grupo de Turismo Gaviota S.A”.

Inaugurado en 2018, en presencia del gobernante cubano Miguel Díaz-Canel y el ahora primer ministro Manuel Marrero, El Grand Packard Habana, es el segundo hotel cinco estrellas plus de Cuba, una condición que ostenta también en la capital cubana el Gran Hotel Manzana Kempinski, instalaciones de lujo que expresan un fuerte contraste con la arquitectura circundante, con múltiples edificaciones en peligro de derrumbe, o que ya se han desplomado provocando la muerte de varias personas.

El Grand Packard Habana cuenta con 321 habitaciones con servicios especiales y acabados de primer nivel. Los precios por pasar una noche en ellas varían desde los 260 euros (301 CUC) por una habitación doble hasta más de 1300 (1.505 CUC) por la Suite Star Prestige Packard, una de las joyas de la instalación. Son precios grotescos en un país donde el salario mensual promedio apenas rebasa los 40 dólares.

Una puerta de acceso acristalada, el spa, el jacuzzi y una piscina para 130 personas, son otros de los alicientes del edificio situado en el emblemático paseo del Prado, a poco del Casco Histórico. Asimismo, el edificio puede presumir de privilegiadas vistas al Malecón habanero.

Como detalle patrimonial, la construcción mantuvo la fachada original de un edificio inaugurado en 1911 como hotel Biscuit, que en 1931 adquirió el de Packard en alusión a la marca estadounidense de automóviles.

La expulsión del trabajador de dicho centro, ocurre en medio de un contexto marcado por la adversidad, en el cual se vislumbra un declive de la economía cubana, debido en buena medida a la crisis del coronavirus y a la drástica reducción de la actividad turística internacional, que por estas fechas suele experimentar un aumento en la región del Caribe.

Europa, uno de los principales emisores de turismo al archipiélago, ha sido el área más golpeada por la pandemia, junto a Estados Unidos. Las principales economías del mundo se han visto severamente afectadas.

Sin embargo, el contexto no ha hecho que el régimen amaine en sus actos represivos contra la población, esgrimiendo, por ejemplo, el recurso del polémico Decreto Ley 370, conocido también como Mordaza, por sus implicaciones para la libertad de expresión de los ciudadanos cubanos.

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Maykel González

Periodista de Cibercuba. Graduado de Periodismo por la Universidad de La Habana (2012). Cofundador de la revista independiente El Estornudo.

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