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Latinoamérica y el Caribe se enfrentan a un envejecimiento acelerado de su población, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que proyecta que en 2050 las personas mayores de 65 años representarán cerca del 19 % de los habitantes de la región, el doble del porcentaje actual.
Este crecimiento implica pasar de 65 millones de personas mayores en 2024 a 138 millones en apenas 25 años, un cambio significativo que plantea grandes desafíos sociales y económicos, indicó la organización en su más reciente informe de observación demográfica.
El envejecimiento poblacional se enmarca en una transición demográfica que ha reducido las tasas de natalidad y mortalidad más rápido de lo esperado, alterando la estructura etaria de la región, alertó la CEPAL.
Mientras que en 1950 más del 40 % de la población tenía menos de 15 años, hoy esta cifra ha bajado al 22 %, y por el contrario, los adultos en edad laboral ahora representan más del 67 %, reflejando un cambio drástico en la composición poblacional.
Además, la edad mediana ha aumentado de 18 años en 1950 a 31 años en 2024, y se espera que alcance los 40 años en 2050.
Según el estudio, la población de América Latina y el Caribe llegó a 663 millones de personas en 2024, lo que representa un 3,8 % menos de lo estimado en el año 2000, cuando las proyecciones apuntaban a un total de 689 millones de habitantes.
La CEPAL indica que, según las proyecciones actuales, la población de la región llegará a su máximo de cerca de 730 millones de habitantes en el año 2053.
En ese entonces, las proyecciones apuntaban a tasas de fecundidad y mortalidad más elevadas para América Latina y el Caribe, sin anticipar el impacto de los movimientos migratorios ni las transformaciones demográficas derivadas de la pandemia de la covid-19.
Latinoamérica, considerada la región más desigual del mundo, experimentó un crecimiento económico del 6,9 % en 2021 como rebote tras la crisis causada por la pandemia, pero su ritmo se desaceleró al 3,7 % en 2022 y al 2,2 % en 2023, mientras que la CEPAL ajustó en agosto su proyección para 2024, reduciéndola al 1,8 %, tres décimas por debajo de lo previamente estimado.
Además, señala la urgencia de garantizar políticas que promuevan un envejecimiento saludable y equitativo, con especial atención en las mujeres, quienes tradicionalmente asumen la mayor parte del cuidado familiar.
También subraya que los desafíos asociados al envejecimiento se agravan en un contexto de desigualdad económica y desaceleración del crecimiento regional, que en 2024 se situó muy por debajo de las expectativas iniciales.
En el caso de Cuba, la nación enfrenta una transformación demográfica significativa, marcada por un rápido envejecimiento de su población, debido -entre otras causas- a la disminución en los nacimientos y el creciente éxodo migratorio.
El panorama demográfico al cierre de 2023 refleja un preocupante envejecimiento poblacional: el 24,4% de los cubanos tenía 60 años o más, según los datos expuestos por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) en el reporte “El envejecimiento de la población. Cuba y sus territorios 2023”.
Como no es secreto para nadie, la cifra refleja -sin paños tibios- dos realidades: el impacto de una baja natalidad persistente y una migración en aumento de personas en edades económicamente activas.
En el mes de julio, el gobierno cubano compartió este viernes datos oficiales que demuestran cómo la población de la isla se ha reducido en más de un 10% en los últimos tres años.
El vicejefe de la ONEI, Juan Carlos Alfonso Fraga, reconoció en el tercer período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que al cierre del 2023 la "población efectiva" cubana se sitúa en 10.055.968 ciudadanos, pero en 2024 ya son menos de 10 millones.
El gobierno cubano considera "población efectiva a toda la que, en un año calendario, nació en el país o en otro país, pero reside de forma permanente, acumuló 180 días o más de residencia en el mismo durante los últimos 365 días y no ha fallecido".
Los datos se compartieron en la presentación del proyecto de Ley de Migración, y confirman una disminución del 10,1% de la población del país, en comparación con los registros del 31 de diciembre de 2020.
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