La Cancillería de Cuba expresó su preocupación por los miles de cubanos en Estados Unidos que se encuentran en un limbo legal bajo el documento I-220A y pidió que se legalice su estatus en el país lo antes posible.
El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío encabezó la delegación cubana en una ronda de conversaciones migratorias celebrada este miércoles en La Habana.
"Planteamos preocupación por la cantidad de cubanos que existe en Estados Unidos en un limbo legal. Se les admitió entrar en el país pero no se les ha dado un estatus legal concreto y para el gobierno de Cuba eso es un tema importante", expresó el vicecanciller.
Tras el encuentro Cossío aseguró que "no es realista" pensar en deportaciones masivas hacia la isla. Se refería a las advertencias del presidente electo Donald Trump quien asegura que a su llegada en enero a la Casas Blanca organizará la mayor operación de deportación de inmigrantes de la historia de su país.
Cossío calificó la postura de Trump como "drástica e injusta" y destacó que el retorno masivo de cubanos sería un proceso complejo y disruptivo, considerando que muchos ya están integrados en la sociedad estadounidense con trabajos y familias consolidadas.
El formulario I-220A, es un permiso de libertad bajo supervisión, y lo han recibido más de 400,000 cubanos desde 2021, aunque no se reconoce como documento oficial de admisión en el país, por eso estos migrantes se mantienen atendiendo sus casos en la corte y sus procesos de regularización a través de la Ley de Ajuste Cubano.
La falta de claridad sobre el estatus legal de los cubanos con I-220A en EE.UU. ha generado múltiples manifestaciones en busca de su reconocimiento como parole humanitario.
Estos inmigrantes cubanos tienen permiso de trabajo, pero carecen de otras garantías legales sólidas y enfrentan restricciones para viajar a Cuba hasta lograr ser residentes.
Durante las conversaciones, la parte cubana también solicitó el restablecimiento completo de los servicios consulares en la Embajada de Estados Unidos en La Habana, especialmente para visas de no inmigrantes, y criticó las medidas restrictivas que, según ellos, estimulan la migración irregular.
Este es el último diálogo bajo la administración Biden y se realizó en un contexto de creciente tensión migratoria entre Estados Unidos y Cuba pues la isla podría convertirse muy pronto en uno de los países que más inmigrantes tendría que repatriar y el régimen quiere evitarlo a toda costa.
Desde enero de 2022, más de 900,000 cubanos han emigrado a Estados Unidos, por vías irregulares, con cita de CBP One en frontera o programas como el parole humanitario.
La isla enfrenta una crisis migratoria sin precedentes, alimentada por una severa situación económica y represión política que impulsa a miles de cubanos a buscar nuevas oportunidades fuera del país.
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