“Soy cubana, pero me hubiera encantado nacer en otro país que no fuese Cuba. Soy cubana, pero no escogería como pareja a ningún cubano. Soy cubana y detesto ir a Cuba. Soy cubana y regularmente no ando con cubanos. Soy cubana y, como ya saben, no me siento cubana”. Así de contundentes fueron las palabras de @teresacreandoestilofg, una cubana que vive en Miami y que decidió sumarse a uno de los trends de TikTok más comentados en el último tiempo: “Opinamos, pero no juzgamos”.
Este trend, que se ha vuelto popular entre creadores de contenido y usuarios en general, invita a las personas a compartir confesiones, pensamientos o experiencias personales que podrían considerarse polémicas o controversiales, con la idea de que el resto “escuche sin juzgar”. La frase que cierra el video, “opinamos pero no juzgamos”, suele funcionar como un toque irónico, recordándole al espectador que, aunque puedan opinar, lo ideal es no criticar ni atacar lo que otros deciden compartir.
En el caso de @teresacreandoestilofg, su video ha abierto un intenso debate en redes sociales. Mientras algunos usuarios rechazaron sus palabras de manera tajante, otros encontraron en ella una voz con la que se sienten identificados. Entre los comentarios más críticos, hubo quienes le reprocharon que renegara de su país y sus raíces. “Nunca reniegues del país que te vio nacer”, comentó un usuario. Otro, molesto por su postura, agregó: “Tu cuenta está llena de cubanos, sé coherente y elimínanos”. Algunos incluso recurrieron a la ironía con frases como: “Ni Judas se atrevió a tanto” o “Serías haitiana cada vez que veo este tipo de cosas”.
Sin embargo, no todos la juzgaron. Hubo quienes no solo apoyaron sus palabras, sino que aseguraron sentirse exactamente igual. “Mana, soy tú o tú eres yo? En las 5 coincidimos”, respondió una seguidora, mientras que otra comentó: “Yo también pienso exactamente como tú, esa isla no la piso hace 20 años”. Algunos intentaron incluso empatizar con el contexto, buscando entender las razones detrás de su postura. “El régimen creó una cultura con la que no te sientes cómoda. Te entiendo”, escribió un usuario. Otros aprovecharon para preguntar directamente: “¿De qué nacionalidad te sientes?”.
Mientras el video sigue acumulando reacciones y comentarios, lo cierto es que ha logrado abrir una conversación entre cubanos, tanto los que se sienten orgullosos de sus raíces como los que, por diversas razones, prefieren alejarse de ellas. Más allá de las opiniones encontradas, la frase “opinamos pero no juzgamos” sigue siendo clave en este tipo de tendencias, donde las confesiones personales se encuentran con todo tipo de respuestas en un espacio que, en teoría, debería ser libre de juicios.
Archivado en:
