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En un acto de solidaridad ampliamente reconocido en redes sociales, activistas en Sancti Spíritus rescataron a un anciano abandonado y expuesto al frío en el reparto Escribano, revelando la pasividad de un régimen limitado por “protocolos” que deja desamparados a los más vulnerables.
La acción fue liderada por Yureibys Torresilla, quien compartió los detalles este domingo en el grupo de Facebook “Aquí con el héroe en Sancti Spíritus y en toda Cuba, ayuda y amor”, y cuyo activismo habitualmente beneficia a las personas más vulnerables.
Según Torresilla, el caso del anciano era conocido por el grupo desde el pasado 31 de diciembre. Sin embargo, fue este sábado cuando Christian Bravo, miembro de la comunidad, alertó sobre la situación crítica del hombre.
De inmediato, el equipo conformado por Yanalli González Domínguez, Nelys Valdés y el propio Torresilla acudió al lugar y contactó con los servicios de emergencia.
El anciano fue trasladado al Hospital Provincial de Sancti Spíritus, donde recibió atención en el cuerpo de guardia y fue ingresado en la sala 4F de Geriatría.
Actualmente ocupa la cama número 25 y, según el informe del grupo, se encuentra limpio, afeitado y bajo atención médica.
“No hacen falta protocolos para llegar a ser, para poder hacer”, subrayó Torresilla en su publicación, enfatizando que la solidaridad y el amor son fundamentales para marcar la diferencia en las vidas de los más vulnerables.
El equipo también destacó la participación de Lester Leyva Ramírez, un miembro de Cienfuegos que acudió al llamado sin ser parte de la administración del grupo. Este gesto refleja el compromiso colectivo que impulsa la iniciativa.
El anciano permanecerá en el hospital mientras se coordina su ingreso a una institución de salud que le brinde cuidado permanente.
El grupo espera evitar que vuelva a las calles, y mientras tanto, continúan trabajando para garantizar su bienestar.
La publicación concluye con un llamado a la esperanza y un mensaje de reflexión: “Tremendo, tremendo. Dejemos mensajes que, aunque sea, nos hagan creer que todo estará mejor”.
Este caso es un recordatorio del impacto que tienen los pequeños actos de amor y solidaridad en las comunidades cubanas.
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