La crisis energética en Cuba podría alcanzar un nuevo punto crítico este verano.
Así lo estima el reconocido experto petrolero de origen cubano, Jorge Piñón, investigador no residente del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, para quien la red eléctrica nacional está en riesgo de colapsar por completo, tal como ocurrió en tres ocasiones durante el año pasado.
En declaraciones ofrecidas a América Tevé, Piñón alertó sobre el profundo deterioro de las termoeléctricas cubanas, muchas de las cuales operan con tecnología obsoleta y enfrentan constantes averías o requieren mantenimiento urgente.
Este deterioro ha sido identificado por el experto como la principal causa de los apagones prolongados, que en algunos casos han superado las 20 horas, afectando gravemente la vida cotidiana de los ciudadanos.
"Cuba tiene una situación extremadamente difícil ahora, con la pérdida del 50 por ciento de la generación de las termoeléctricas. No tiene combustible para suministrar a las patanas turcas que están en la Bahía de La Habana y en Santiago de Cuba. Tampoco tiene combustible diésel para los grupos electrógenos", advirtió Piñón.
El especialista también agregó que, dado el panorama actual, el colapso del sistema eléctrico nacional podría ser inminente.
"Yo creo que vamos a ver un colapso en el sistema eléctrico nacional en los próximos meses, principalmente cuando llegue el verano, que es la época de mayor demanda", sostuvo.
Una de las interrogantes que plantea el experto es el destino del crudo pesado cubano, que, en teoría, debería ser utilizado en las termoeléctricas actualmente fuera de servicio.
"¿Qué está haciendo el régimen con el petróleo pesado cubano que no está usando en las termoeléctricas, ahora paradas por rotura o mantenimiento?", cuestionó Piñón.
Apuntó, además, que estas termoeléctricas consumen principalmente petróleo nacional, por lo que no dependen directamente del crudo proveniente de Rusia, México o Venezuela.
"En algún lugar hay una sobreoferta de petróleo cubano. ¿A dónde está yendo el crudo cubano que no se está utilizando como combustible en las termoeléctricas?", reiteró Piñón.
El impacto de la crisis energética en la vida cotidiana
A la problemática de los apagones se suma la escasez de combustible.
El gobierno cubano ha restringido recientemente la venta de gasolina premium exclusivamente a quienes puedan pagar en dólares, en los servicentros habilitados para transacciones en divisas.
Esta medida ha sido interpretada por expertos y analistas como una profundización de la dolarización de la economía cubana, contradiciendo los mensajes oficiales del régimen, que aseguran mantener la primacía del peso cubano.
La mayoría de los ciudadanos, que reciben salarios en pesos cubanos, se ven cada vez más excluidos de acceder a servicios básicos, incrementando así la desigualdad social y económica en la isla.
Llegadas de Petróleo: ¿Una solución temporal?
En medio de esta crisis, la llegada del tanquero ruso Akademik Gubkin a la bahía de Nipe, en Holguín, ha llamado la atención internacional.
El barco, que transporta unos 790 mil barriles de petróleo valorados en aproximadamente 55 millones de dólares, se encuentra en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Según Piñón, esta transacción refleja cómo las sanciones internacionales a Rusia están afectando sus exportaciones, pero, irónicamente, podrían beneficiar temporalmente a Cuba al garantizar el suministro de combustible.
Además, la empresa estatal Cubametales, controlada por el conglomerado militar GAESA, ha adquirido un cargamento de diésel en Francia, valorado en 32 millones de dólares, que llegaría a la bahía de Matanzas el próximo 4 de marzo.
¿Suficientes suministros para evitar el colapso?
A pesar de estas recientes adquisiciones de combustible, Piñón sostiene que estos envíos no son suficientes para satisfacer la creciente demanda energética de la isla.
De hecho, se ha observado una reducción en los envíos de petróleo desde México, lo que podría agravar aún más la situación.
Con la infraestructura energética al borde del colapso, las restricciones económicas en aumento y un suministro de combustible insuficiente, Cuba podría enfrentarse a uno de los veranos más difíciles en términos energéticos de los últimos años, concluye el experto.
La falta de inversiones en el mantenimiento de las termoeléctricas y las políticas económicas restrictivas parecen empujar a la isla hacia un nuevo episodio de apagones masivos y una crisis energética sin precedentes.
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