Una cubana que acudió este viernes a la Feria del Libro en Matanzas no perdió oportunidad para relatar su experiencia allí y criticar los altos precios que exhibían los libros.
La internauta identificada en TikTok como Brianna reveló en un video publicado en esa red social que el precio más barato por un libro nuevo ascendía a 1,500 pesos cubanos, el equivalente a la pensión que reciben muchos jubilados en la Isla.
La cubana expuso también que, a diferencia de otros años, el evento estaba vacío, como constató en su recorrido por los puestos de venta ubicados a lo largo de la calle Río, en Matanzas.
Los libros más baratos encontrados, que costaban alrededor de 500 CUP, eran de uso.
Sin embargo, según la internauta, lo más sorprendente fue que en esa "feria del libro" vendieran en tantos establecimientos juguetes, zapatos, peluches.
"No entiendo, pero bueno, no estoy para entender", aseguró.
La Feria del Libro ha estado envuelta en polémica desde hace años por los altos precios de los libros vendidos y la poca oferta bibliográfica.
Ya el año previo, padres cubanos manifestaron su descontento por los precios de los textos, que oscilaban entre 1,000, 2,000 y hasta 5,000 pesos.
Una youtuber también denunció los altos costos de las producciones editoriales y de los materiales de oficina, además de la escasez evidenciada en estantes vacíos y las inmensas colas.
En 2023, además, madres cubanas alertaron que los precios en la Feria del Libro de La Habana parecían de Dubái, cuando los ejemplares llegaron a costar más de 2,500 pesos.
Entre altos precios y más transporte
La decadente Feria ha recibido todo el auxilio del régimen este año, para intentar estimular la asistencia de cubanos al recinto.
El pasado mes, al inaugurarse la Feria en La Habana, la Empresa Provincial de Transporte informó que el transporte público de la capital estaba recibiendo apoyo de otras entidades para garantizar la movilidad de la población hacia y desde la sede de la Feria Internacional del Libro, en el Parque Histórico Militar Morro-Cabaña.
El comunicado, que resaltaba la importancia del evento cultural y destacaba la colaboración de otras entidades para facilitar la asistencia de los ciudadanos, recibió decenas de críticas.
Los ciudadanos señalaron la contradicción entre el apoyo a la Feria del Libro y la falta de transporte para los trabajadores.
"Para la feria sí hay guaguas y petróleo, pero para ir a trabajar seguimos a pie", expresó un usuario molesto con la situación.
Otros denunciaron la desigualdad en la asignación de recursos, como un residente de Regla que comentó que "seguimos sin transporte, no pusieron refuerzo por la lanchita. Después de las 6:30 tienes que pagar $250 para llegar a casa".
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