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La incertidumbre crece entre los familiares de un grupo de migrantes cubanos desaparecidos en Tapachula, México.
Según información proporcionada por el Diario del Sur, cuatro ciudadanos cubanos que viajaban junto a Meiling Álvarez Bravo y su hijo Samei Armando Reyes Álvarez—cuyo caso ya ha despertado alarma en redes sociales— también han sido reportados como desaparecidos.
Se trata de Elianis, Dairanis, Jorge y Lorena, quienes al igual que la madre y su hijo, arribaron a Tapachula el 18 de diciembre pasado y desde entonces no se ha tenido noticias de ellos.
Nuevas revelaciones publicadas por el mencionado medio dan cuenta que los migrantes cubanos se hospedaron en una casa ubicada en la Sexta Avenida Norte, hasta el 21 de diciembre, cuando a las 8:41 de la mañana iban a abordar una lancha con destino a Juchitán, Oaxaca, para evitar los retenes migratorios.
Su plan era continuar por tierra hasta la Ciudad de México. La travesía, de acuerdo a la información, era organizada por “Chapín”, un hombre que aseguraba conocer el camino seguro a cambio de mil dólares. Sin embargo, de ninguno de ellos se sabe su paradero actualmente.
La madre de Meiling, Margarita Bravo, recuerda que el último mensaje de su hija vía Whatsapp decía: “Llegó el desayuno, a ver si nos vamos, mami. Besitos después te escribo”. Después de eso, la mujer no ha sabido nada de su hija ni de su nieto, de 40 y 14 años, respectivamente.
“Desde ese momento, no sé nada de ellos. No contestan llamadas, los mensajes no llegan”, dijo Margarita a Diario del Sur con la voz entrecortada.
Desde el gobierno cubano, a través de su cónsul en México, le han indicado que “hay que aguardar”, aunque las noticias no llegan para calmar el corazón de la angustiada madre.
La hermana de Meiling, Mayelin Álvarez Bravo, residente en Nebraska, Estados Unidos, manifestó haber contactado con “Chapín”, pero el coyote, al principio, le ofrecía respuestas contradictorias.
En una ocasión le dijo que estaban retenidos por la Guardia Nacional, luego por Migración, después en manos de la Fiscalía o incluso secuestrados.
Finalmente, dejó de responder y aseguró que no sabía nada más. “Nos dijo que ya no tenía nada que ver con ellos, que le querían hacer daño y que le habían quitado los clientes. Dijo que no sabe quién los tiene”, cuenta Mayelin.
Para su acercamiento, los familiares han creado un grupo en Whatsapp, desde donde comparten información.
Estos casos se suman a una tendencia preocupante en México, donde se ha reportado un incremento en las desapariciones de migrantes.
La situación en Tapachula refleja los riesgos que enfrentan quienes buscan llegar a Estados Unidos, exponiéndose a peligros como redes de tráfico de personas y violencia criminal.
La comunidad migrante y sus familias viven momentos de angustia ante la falta de información y acciones concretas por parte de las autoridades.
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