El gobierno cubano aseguró este miércoles que se ubicará próximamente entre los tres primeros países del mundo en avanzar más rápidamente en la transición hacia el uso de energías limpias, en medio de la profunda crisis energética que enfrenta actualmente la nación.
Durante su intervención en el programa televisivo oficialista Mesa Redonda, Ramsés Monte Calzadilla, director de Política y Estrategia del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), afirmó que Cuba está realizando avances significativos en materia de energías renovables.
Según el funcionario, aunque China encabeza esta transición energética a nivel global, Cuba estaría logrando avances que, proporcionalmente, podrían colocarla entre los líderes mundiales en los próximos años, una afirmación destinada a calmar el malestar de la población, que actualmente enfrenta una de las crisis energéticas más graves de su historia, detonante en reiteradas ocasiones de protestas masivas en las calles.
"A la escala por unidad, lo que nuestro país está haciendo este año, el salto que vamos a dar en energía renovable, probablemente esté entre los tres primeros países del mundo en avanzar tan rápidamente hacia la transición energética", expresó el funcionario, en una afirmación que parece más cercana a la ficción que a la realidad actual cubana.
Monte destacó que Cuba busca transformar su matriz energética incorporando paneles solares fotovoltaicos y parques eólicos, así como sistemas de acumulación mediante baterías que permitan almacenar energía generada durante el día para ser usada en horarios nocturnos o de alta demanda.
El directivo reconoció que la dependencia cubana del combustible importado es extremadamente alta, alrededor de un 50 por ciento del petróleo que emplea, lo que hace urgente transitar hacia tecnologías más eficientes.
Mencionó que vehículos eléctricos podrían multiplicar por cuatro o cinco veces la eficiencia actual de los vehículos de combustión, lo que permitiría ahorros significativos en el consumo de combustible.
"Por ejemplo, un vehículo convencional puede hacer 10 kilómetros por litro, mientras que un vehículo eléctrico con la misma cantidad de energía podría alcanzar de 40 a 50 kilómetros por litro equivalente", indicó.
Asimismo, se refirió a experiencias concretas que el país ha implementado, como los vehículos eléctricos utilizados por la empresa Aguas de La Habana desde 2018, los cuales mantienen un alto índice de disponibilidad técnica superior al 90%.
También destacó la introducción de bombas de calor industriales para sustituir las calderas convencionales, capaces de multiplicar la eficiencia energética y reducir drásticamente el consumo de combustible para procesos industriales y turísticos.
No obstante, a pesar de estas afirmaciones optimistas del gobierno cubano, la realidad energética del país es dramática.
Cuba enfrenta desde hace años una crisis estructural en su sistema eléctrico, con plantas generadoras que sufren constantes roturas debido a falta de mantenimiento e inversión, provocando prolongados apagones en prácticamente todas las provincias del país.
El funcionario insistió en que el país necesita generar una cultura energética desde las universidades, empresas y organismos como la Oficina Nacional para el Uso Racional de la Energía (Onure), con el fin de aprovechar estos cambios tecnológicos y lograr una transición efectiva hacia un modelo energético sostenible.
“La explotación de estas tecnologías resulta mucho más económica que seguir dependiendo de energías fósiles, especialmente para un país como Cuba, que importa más de la mitad del combustible que necesita y que hoy se encuentra imposibilitado de hacerlo con regularidad, generando constantes afectaciones a la economía y a la población”, reconoció Monte.
A pesar del entusiasmo mostrado por las autoridades, muchos cubanos continúan viviendo día a día una realidad marcada por largas interrupciones del servicio eléctrico, deterioro de la calidad de vida y dificultades para acceder incluso a servicios básicos.
Mientras que el gobierno “promete convertir a la isla en líder mundial en energías renovables”, el cubano continúa padeciendo una de las peores crisis energéticas de su historia, con cuatro apagones masivos en los últimos meses.
Cuba avanza lentamente hacia las renovables, pero la dependencia del combustible importado sigue siendo crítica
Aunque el gobierno cubano insiste en que logrará una transición energética acelerada, la realidad muestra que la isla sigue dependiendo en más del 95% de combustibles fósiles para producir energía, según reconocieron funcionarios del Ministerio de Energía y Minas, durante el espacio televisivo oficialista de la Mesa Redonda.
Rosell Guerra Campaña, director de Energía Renovable del MINEM, admitió que alcanzar la soberanía energética es hoy una tarea prácticamente imposible debido al elevado costo y la alta dependencia del país respecto al combustible importado.
En este contexto, Cuba ha impulsado un macroprograma con la instalación proyectada de 92 parques fotovoltaicos, además de proyectos con donativos chinos para sumar otros 120 MW y la culminación de un parque eólico en Herradura.
Ovel Concepción Díaz, director de generación con fuentes renovables, explicó que la instalación de estos parques solares requiere un gran esfuerzo logístico y técnico que ha supuesto un reto significativo, pues cada instalación demanda espacios amplios, complejos estudios de suelo y conexiones eléctricas especializadas.
Aunque las autoridades destacan que ya se han incorporado al sistema algunos parques solares y prometen resultados positivos en ahorro de combustible, la realidad diaria sigue marcada por frecuentes interrupciones eléctricas y serios problemas de generación.
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