El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, expresó su respaldo a las protestas en Argentina contra las políticas del presidente Javier Milei, asegurando que “todos tenemos que salir” en defensa de las causas justas y contra cualquier forma de agresión.
Las declaraciones del mandatario cubano fueron realizadas durante el Coloquio Patria, un evento celebrado la semana pasada en La Habana que reunió a militantes y seguidores de la izquierda. Allí, Díaz-Canel destacó que América Latina debe apostar por su propio desarrollo tecnológico y estratégico para hacer frente a las imposiciones externas.
"Tenemos que tener soberanía tecnológica [...] Latinoamérica es muy talentosa para no poder hacer esas cosas. No subestimemos nunca el talento de nuestros compatriotas. Si ese talento lo arraigamos a nuestra historia, a nuestros principios, al humanismo y al deseo de construir un mundo mejor, lo vamos a lograr. No hay batalla imposible para nosotros", afirmó Díaz-Canel.
En ese mismo contexto, el dirigente cubano subrayó la necesidad de una “ofensiva antihegemónica” basada en la resistencia creativa, la solidaridad entre los pueblos y la condena internacional contra cualquier tipo de agresión.
“Si el pueblo argentino marcha en estos días ante las cosas que están sufriendo, todos tenemos que salir”, dijo entre aplausos, aludiendo a las manifestaciones contra los ajustes implementados por Milei.
Las recientes protestas en Argentina han sido convocadas por sindicatos y organizaciones sociales en rechazo a las políticas de pensiones del Gobierno del presidente Javier Milei.
Desde su llegada al poder en diciembre de 2023, Milei ha promovido una serie de medidas económicas radicales con el objetivo de reducir el déficit fiscal y liberalizar la economía, lo que ha generado fuertes tensiones con sectores opositores.
Sin embargo, la defensa de Díaz-Canel a las manifestaciones en Argentina contrasta con la política del gobierno cubano, que ha reprimido sistemáticamente cualquier expresión de disidencia en su propio país.
Durante las protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba, miles de ciudadanos salieron a las calles para manifestarse contra la crisis económica, la escasez de alimentos y la falta de libertades.
La respuesta gubernamental fue una dura represión, con cientos de detenidos, juicios sumarios y sentencias de hasta 25 años de prisión para los manifestantes, según documentaron organizaciones de derechos humanos y medios independientes.
A pesar de que el gobierno cubano denuncia la represión en otros países, dentro de la isla no permite ningún tipo de protesta o crítica al sistema político.
En los últimos años, activistas, artistas y periodistas independientes han sido víctimas de arrestos arbitrarios, vigilancia extrema y restricciones de movilidad.
El caso del Movimiento San Isidro y las protestas del 15 de noviembre de 2021, que fueron frustradas por el gobierno con una fuerte militarización de las calles y detenciones preventivas, reflejan el doble discurso de Díaz-Canel.
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