El cantautor cubano Raúl Torres, conocido por sus composiciones dedicadas a Fidel Castro y a la Revolución, fue el encargado de amenizar este jueves la VI Asamblea General de la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC).
La cita fue clausurada por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien aprovechó para promocionar el supuesto carácter humanista de su gobierno y el esfuerzo del Estado por integrar a la comunidad sorda en la sociedad.
Durante el evento, el mandatario resaltó la reciente legalización de la lengua de señas cubana como una conquista social, resultado de la participación activa de la comunidad sorda y diversos expertos.
Ni la presidencia de Cuba ni la televisión estatal mencionaron a Raúl Torres, pero las imágenes del reportaje transmitido por la Televisión Cubana mostraron al artista interpretando sus canciones durante la actividad.
La semana pasada, Torres también participó en los festejos por el 45 aniversario de la Asociación Cubana de Personas con Discapacidad Físico - Motora (ACLIFIM).

La ausencia de su nombre en la cobertura oficial de este jueves no pasó desapercibida, sobre todo tras la polémica que protagonizó a inicios de marzo, cuando dijo en sus redes sociales que sintió una profunda decepción al visitar el Museo de la Música Cubana y descubrir que no existe ninguna referencia a su obra.
"Ni una foto, ni un recuerdo, ni una mención", lamentó el músico, quien relató cómo una de las guías del museo incluso le preguntó quién era.
Posteriormente Torres aseguró que el gobierno cubano tomó nota de su queja pública, y anunció que se realizan gestiones para incluir aspectos de su obra en el museo, reconociendo sus aportes a la trova y su papel como "cantor oficial" del régimen.
La participación de Raúl Torres en un evento para la comunidad sorda no ha pasado inadvertida en redes sociales, donde muchos usuarios lo ven como un intento del régimen de compensar el desaire, mientras otros critican la ironía de que su música haya sido destinada a un público que no puede escucharla bien.
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