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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prevé recibir el próximo mes en la Casa Blanca a su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, en medio de las polémicas deportaciones de inmigrantes hacia la nación centroamericana.
La reunión se hará en "reconocimiento a la colaboración (de Bukele) en la lucha contra el crimen organizado", según un post del periodista independiente Nick Sortor, coanfitrión del programa "Roundtable Space".
El encuentro -que convertiría al salvadoreño en el primer líder del hemisferio occidental en recibir una visita formal a la Casa Blanca- se da en el contexto de un polémico acuerdo entre ambos gobiernos que ha permitido la detención en territorio salvadoreño de cientos de presuntos miembros del Tren de Aragua, una organización criminal venezolana designada como grupo terrorista por Washington.
Tras ese acuerdo -por el que EE.UU. pagó alrededor de $6 millones al gobierno de El Salvador-Trump calificó a El Salvador como "uno de nuestros mejores aliados" en materia de seguridad y control migratorio.
La visita de Bukele a Washington aún no ha sido anunciada oficialmente, pero trascendió este viernes tras la reciente llegada de la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel salvadoreña donde se encuentran detenidos cientos de migrantes venezolanos expulsados en marzo por la administración Trump.
En una declaración en el penal, Noem lanzó una advertencia a los inmigrantes indocumentados: "No vengan a nuestro país ilegalmente. Serán expulsados y procesados".
Las deportaciones de venezolanos, realizadas bajo legislación de tiempos de guerra, han generado fuertes críticas, especialmente porque un juez federal había prohibido la medida.
A pesar de esto, el gobierno de Trump ejecutó el traslado de 238 migrantes acusados de pertenecer al Tren de Aragua, aunque abogados y familiares de algunos detenidos aseguran que no tienen vínculos con la organización criminal.
El gobierno venezolano calificó la acción como un "secuestro" y presentó un recurso de hábeas corpus exigiendo la justificación de las detenciones.
Por su parte, Amnistía Internacional denunció la política migratoria de Trump y el papel de Bukele, señalando que “ambos gobiernos están criminalizando a individuos sin el debido proceso”.
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