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El condado de Orange, en Florida, ha acumulado cerca de 10,000 órdenes de deportación emitidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), convirtiéndose así en el territorio del Estado del Sol donde mayor número de inmigrantes están en riesgo de expulsión de Estados Unidos.
Una nota de Univisión destacó que la cifra podría duplicarse en las próximas semanas, aumentado significativamente las detenciones y deportaciones en Orange.
Los líderes del Condado de Orange acordaron el pasado martes una asociación con la cárcel del condado y ICE como parte del apoyo de Florida a las medidas del presidente Donald Trump contra la inmigración ilegal.
El programa propuesto permite a los oficiales de la cárcel del condado realizar las tareas de un oficial de inmigración, incluida la transferencia de inmigrantes que carecen de un estado legal permanente y que están bajo custodia a ICE para su expulsión.
Aunque el condado ya tenía la tarea de albergar a inmigrantes indocumentados, ahora 17 oficiales correccionales recibirán capacitación adicional por parte de ICE para emitir órdenes de arresto.
Se calcula que más del 3% de la población de Florida es indocumentada. En el condado de Orange, el de mayor volumen poblacional, aproximadamente el 33% de la población es hispana.
Varias ciudades de Florida han firmado el programa 287(g), impulsado por el gobernador Ron DeSantis, que permite a las fuerzas de seguridad estatales y locales colaborar con ICE en la identificación y detención de inmigrantes indocumentados.
También se han suscrito acuerdos para otorgar mayor autoridad a las fuerzas de seguridad en la aplicación de leyes de inmigración y promovido leyes estatales que criminalizan el ingreso ilegal al estado.
El gobernador ha expresado claramente que Florida no será un estado de refugio y ha tomado medidas para prohibir las "ciudades santuario". Esto incluye exigir la cooperación estatal y local con las autoridades federales de inmigración y amenazar con suspender a funcionarios locales que se nieguen a colaborar con ICE.
Fort Myers, Hialeah Davie, Sunny Isles, Palm Beach Gardens y Coral Gables, entre otras, han reforzado su compromiso con la aplicación estricta de las leyes migratorias bajo la administración de Ron DeSantis.
No obstante, a medida que avanzan las órdenes, aumentan las preocupaciones en torno a la posibilidad de que estos acuerdos fomenten la elaboración de perfiles raciales y la violación de derechos humanos. Defensores de los derechos de los inmigrantes temen que se produzcan detenciones injustificadas y acciones discriminatorias por parte de las fuerzas del orden, afectando la confianza entre comunidades inmigrantes y las autoridades locales.
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