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Un hombre fue arrestado y acusado de asesinato en segundo grado tras confesar haber matado a otro hombre con un tubo metálico y esconder su cuerpo dentro de una nevera industrial ubicada detrás de un bar en el noroeste de Miami-Dade, informaron las autoridades locales.
El macabro hallazgo ocurrió el pasado viernes alrededor de las 3:00 p.m., cuando trabajadores de mantenimiento de la empresa Reddy Ice acudieron al Chicagoan Bar, ubicado en el 10702 de la avenida 7 del noroeste, en la zona no incorporada de Pinewood, para dar servicio a una máquina de hielo. Al abrir la unidad, encontraron el cuerpo ensangrentado de un hombre, ya sin signos vitales, lo que motivó el despliegue inmediato de agentes y personal de rescate.
La víctima, cuya identidad no había sido revelada hasta el miércoles, fue declarada muerta en el lugar por los paramédicos del Cuerpo de Rescate de Bomberos de Miami-Dade. El reporte forense posterior confirmó que el fallecimiento fue consecuencia de violencia homicida.
Tras una rápida investigación, los detectives de homicidios del Sheriff de Miami-Dade (MDSO) identificaron a Óscar Rivera-Peraza, de 35 años y sin domicilio conocido, como principal sospechoso. Documentos de identificación falsos hallados junto al cadáver condujeron a su localización el martes. Durante el interrogatorio, Rivera-Peraza confesó haber golpeado a la víctima repetidamente con un tubo de metal antes de colocar su cuerpo en la nevera, según informó CBS Miami.
El detenido fue recluido en el Centro Correccional Turner Guilford Knight, donde permanece sin derecho a fianza, según los registros carcelarios del condado, disponibles en el sitio del Departamento Correccional de Miami-Dade.
Consternación en el vecindario
La noticia ha sacudido a los vecinos y comerciantes del área. "No es un barrio perfecto, pero esto es algo que uno no espera aquí", comentó una empleada de un restaurante cercano, entrevistada por Telemundo 51. Otro testimonio reveló que la víctima era una persona sin hogar conocida en la zona. "La última vez que lo vi vino por comida... siempre lo ayudábamos", relató conmovida una residente local.
El crimen, que fue presenciado por pocos y descubierto por casualidad, ha generado inquietud en el vecindario. "Solo vimos patrullas y agentes entrando y saliendo, pero jamás pensamos que era algo tan grave", añadió una trabajadora de otro comercio.
Rivera-Peraza compareció este miércoles ante un juez, quien determinó que existían pruebas suficientes para mantener la acusación formal por homicidio. Las causas detrás del ataque no han sido reveladas por las autoridades, según Local 10 News.
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