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La organización Protección Animal SOS – PASOS denunció este miércoles a través de su cuenta de las redes sociales el fallecimiento de una lechuza que fue rescatada tras ser ofrecida ilegalmente en venta en una página de la misma red social.
El ave, capturada supuestamente con fines religiosos, fue adquirida por activistas del grupo por 5,000 pesos cubanos, luego de que se lograra reducir el precio inicial de 10,000, subrayó la organización en Facebook.
“La compramos con el fin de devolverla a su hábitat natural”, explicaron en su publicación, donde señalaron públicamente a la persona que vendía el animal, identificada como Yaimara Cardenas.
Sin embargo, a pesar de los cuidados recibidos, la lechuza murió al día siguiente debido a un severo cuadro de desnutrición, deshidratación y estrés extremo causado por el encierro y el maltrato, una evidencia del daño que ocasiona el tráfico ilegal de animales.
Además, la organización calificó el caso como una muestra de la urgente necesidad de fortalecer la legislación cubana en materia de protección animal.
Aunque el Decreto-Ley de Bienestar Animal de 2021 prohíbe la venta de especies de alto valor para la biodiversidad —como es el caso de la lechuza— y establece sanciones por maltrato, en la práctica estas leyes se aplican con escasa rigurosidad, permitiendo que estas prácticas continúen con impunidad.
La organización subrayó que "ninguna religión justifica el abuso" y que este tipo de conductas “son ajenas a la vocación piadosa y respetuosa de los verdaderos creyentes”.
En su mensaje, responsabilizaron a quienes capturan animales para este tipo de rituales, a menudo especies endémicas o en peligro de extinción, y llamaron a la ciudadanía a reportar cualquier intento de comercialización de animales silvestres.
“La lechuza, símbolo de sabiduría y guía espiritual en muchas culturas, murió por causas que se podían haber evitado. Su trágico final nos recuerda la importancia de actuar con conciencia y respeto hacia todas las formas de vida”, concluyó la denuncia de los animalistas.
Durante el año 2024, la indignación pública creció en Cuba tras conocerse la venta de ardillas rojas en La Habana, una especie invasora ofrecida en redes sociales.
La activista Elizabeth Marela Cardoso denunció que los vendedores lucran con el sufrimiento animal y criticó la inacción de las autoridades. Publicaciones en grupos de Facebook mostraban jaulas con ardillas y ofrecimientos de compra masiva, lo que evidenció la impunidad del mercado informal. La crisis económica fue señalada como un factor que empuja a muchos a este tipo de actividades.
Días atrás, un video que mostraba a una lechuza en cautiverio ofrecida por 20 mil pesos cubanos en un grupo de Facebook en La Habana desató una ola de repudio.
La imagen del ave encerrada en una cubeta metálica, así como comentarios de interesados en comprarla para prácticas religiosas o de reventa, provocaron fuertes reacciones de activistas y ciudadanos. Aunque el vendedor bajó el precio, el maltrato evidente generó llamados a que se haga cumplir la Ley de Bienestar Animal de 2021, cuya aplicación sigue siendo débil y cuestionada.
Este martes, guardabosques en Santiago de Cuba liberaron aves silvestres tras un operativo contra el tráfico ilegal en el municipio de Guamá. Las autoridades intervinieron tras detectar la captura de especies para su venta en el mercado informal, aunque no detallaron cuántos animales fueron liberados ni si hubo arrestos.
Hechos como estos provocaron que el pasado Día del Perro en Cuba, activistas y defensores de los derechos animales realizaran una emotiva peregrinación en el Cementerio de Colón, en La Habana, para exigir que la Ley de Bienestar Animal se aplique con firmeza y castigue de manera efectiva el maltrato.
La acción fue informada en redes sociales por el grupo Protección Animal SOS - PASOS, que destacó que esta fue la mayor peregrinación realizada hasta ahora a la llamada Tumba de la Fidelidad, donde descansan los restos de Jeannette Ford Ryder, defensora histórica de los animales, y su perro Rinti, quien permaneció junto a ella hasta su muerte.
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