Agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) intentaron detener a un niño hondureño de 10 años identificado como Anthony España, quien llegó solo a la frontera estadounidense el pasado año para reunirse con su madre.
El canal Univisión publicó el testimonio del menor, quien contó que vio a los agentes llegar a su casa y entró en pánico.
El pequeño corrió a avisar a su mamá, Maritza Zelaya, desde el interior de la vivienda, y dijo que pensó que lo deportarían de regreso a Honduras.
Según relata la madre, enfrentó a los oficiales desde la ventana de la vivienda. Estos insistieron en hablar con Anthony “para saber si estaba bien, si se alimentaba y si asistía a la escuela”, pero Maritza desconfiaba de ese argumento.
Todo el tiempo ellos insistieron en que les abriera la puerta, dijo la mujer.
Antes de retirarse, los agentes fotografiaron la placa del automóvil de la familia y advirtieron que regresarían. La madre teme que se trate de una práctica de intimidación, dado que no se les presentó ninguna orden de detención.
El canal de noticias explica que este incidente ha tenido un fuerte impacto emocional en el niño, quien tiene una audiencia programada en la corte de inmigración para el próximo mes de julio, donde se decidirá su estatus legal.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han condenado la persecución de los inmigrantes bajo la administración de Donald Trump, y la han tildado como una “redada domiciliaria injustificada”.
Recientemente la actual administración deportó a una niña estadounidense hija de padres mexicanos que se encontraba recibiendo un tratamiento contra el cáncer.
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