El régimen cubano confirmó que el Censo de Población y Viviendas se llevará a cabo en el año 2025, según declaraciones de funcionarios de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
De acuerdo con un reporte publicado esta semana por el diario oficial Granma, la mayoría de las provincias están terminando los seminarios preparatorios con vistas al registro previo del censo, lo cual representa un paso importante en el cronograma nacional.
La información fue ofrecida por Henry González Galbán, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la ONEI, quien aseguró que ya se encuentra lista la aplicación informática que se utilizará durante el proceso.
No obstante, reconoció que en la mayoría de los municipios aún existen limitaciones tecnológicas, como la falta de conexión wifi en las computadoras de escritorio disponibles para los enumeradores: “Ese asunto debe ser resuelto en breve”.
Como parte de las novedades, por primera vez unos 3,800 trabajadores sociales participarán activamente en el proceso censal.
Además, se utilizarán herramientas de georreferenciación y una plataforma microinformática para mejorar la recolección de datos.
El cuestionario incluirá 18 preguntas sobre viviendas y 23 sobre personas, según detallaron autoridades provinciales en Ciego de Ávila, subrayó Granma.
En marzo, la Agencia Cubana de Noticias recordó que el plan censal inicialmente estaba previsto para 2022, pero fue postergado debido a los efectos de la pandemia y a las dificultades estructurales que enfrenta el país.
Según González, el proceso está previsto desarrollarse en tres fases: el Registro Previo, el Ensayo Censal y finalmente el Levantamiento Censal, cuyos resultados se esperan diez meses después de su conclusión.
En esa ocasión adelantó que, como parte de esta estrategia, se implementará tecnología basada en GPS y sistemas de posicionamiento geográfico, lo que permitirá georreferenciar los datos y, según sus impulsores, aumentar su valor estadístico.
El Gobierno de Cuba informó el año pasado que pospondría la realización del censo de población hasta 2025, alegando que la situación económica no permitía llevar adelante la tarea.
El Censo de Población en Cuba estaba inicialmente previsto para 2022, pero la profunda crisis económica que atraviesa la isla impidió su realización en esa fecha, según justificó el gobierno.
Fuentes oficiales reconocieron ante la prensa internacional el impacto negativo de la situación económica en la ONEI, pero aseguraron que el Estado cubano cuenta con "registros muy fuertes".
No obstante, a pesar de no haberse realizado el censo, el régimen aseguró que el país atraviesa una crisis demográfica sin precedentes: en 2024 Cuba perdió más de 300,000 habitantes y registró su menor tasa de nacimientos en décadas.
Estos datos confirman un proceso acelerado de decrecimiento poblacional que viene gestándose desde hace años y que se ha agravado con la crisis económica, el éxodo masivo de cubanos y el envejecimiento de la población.
Por otro lado, según un estudio demográfico independiente, la población residente en Cuba se ha reducido de forma alarmante en los últimos años y ya se sitúa por debajo de los ocho millones de personas.
Este dato representa una caída del 24 % en apenas cuatro años, una cifra que el autor compara con escenarios de guerra.
El estudio, realizado por el reconocido economista y demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos, y al que tuvo acceso EFE, estima que a finales de 2024 vivían en la isla 8,025.624 personas, muy por debajo de los 9,748.532 que reflejan las estadísticas oficiales cubanas.
Archivado en:
