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La inflación sigue siendo uno de los principales problemas económicos que afectan a la vida cotidiana de los cubanos, en medio de una crisis estructural que combina el alza persistente de los precios con la caída del poder adquisitivo y el estancamiento de la actividad productiva.
Según informó el economista Pedro Monreal en su cuenta en la red social X, la inflación creció un 1,22% en marzo de 2025, siendo este el primer mes en medio año en que el aumento mensual no supera al del mes precedente.
No obstante, Monreal advierte que esta cifra equivale a una tasa anualizada del 16%, lo que califica como un "nivel muy alto que indica un estado de desequilibrio macroeconómico".
Inflación interanual sigue alta, aunque en descenso
Monreal también destacó que el índice de inflación interanual continúa moderándose: 20,62% en marzo frente al 24,02% registrado en febrero de 2025. Esta reducción gradual ha sido constante durante los últimos 12 meses, aunque la tasa general se mantiene elevada, muy por encima de estándares manejables para una economía saludable.
El tabaco y las bebidas alcohólicas lideran el aumento de precios
Al igual que en febrero, el mayor impacto inflacionario no provino de los alimentos —como es habitual en el país— sino de la división “bebidas alcohólicas y tabaco”, con un incremento mensual del 7,05%, muy superior al promedio general.
Este efecto inusual se explica principalmente por el aumento de precios en manufacturas de tabaco, productos de consumo relativamente extendido en la población, aunque no esenciales.
Precios de alimentos: oscilaciones y señales de estancamiento
Aunque los alimentos siguen siendo una categoría crítica, el índice de precios muestra una tendencia decreciente desde enero de 2024, especialmente en su componente interanual. En marzo de 2025 se observaron subidas y bajadas combinadas, tanto en productos importados como nacionales.
La causa de esta moderación de precios no parece estar del lado de la oferta —de la cual no hay datos suficientes—, sino en la caída de la demanda como resultado de la pobreza masiva y la compresión de salarios reales, fenómeno que el economista califica como “efecto moderador forzado”.
Entre la inflación y la estanflación
De acuerdo con el medio Diario de Cuba, varios expertos coinciden en que el país atraviesa desde 2024 una etapa de estanflación, caracterizada por la combinación de inflación alta y estancamiento económico prolongado. A esto se suma la escasez de efectivo en circulación, medida deliberada por el gobierno para contener el consumo y frenar la presión sobre los precios, aunque con efectos colaterales severos sobre el bienestar de la población.
Subida salarial insuficiente frente al costo de vida
Según el citado espacio, la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) informó recientemente que el salario medio mensual en Cuba alcanzó los 5.839 pesos en 2024, un incremento del 25,6% respecto a los 4.654 pesos de 2023. Sin embargo, este aumento nominal no ha representado una mejoría real, considerando que la inflación interanual en el mercado formal cerró 2024 en 24,88%.
En la práctica, el aumento salarial ha sido neutralizado por el alza de los precios, profundizando la sensación de precariedad generalizada en amplios sectores de la población, especialmente entre trabajadores estatales.
Conclusión: una crisis sin solución a la vista
Aunque se detectan leves señales de desaceleración en algunos indicadores, la inflación sigue siendo alta, el consumo deprimido y la recuperación económica sigue sin visos concretos. Para muchos economistas, la raíz del problema sigue siendo estructural, y cualquier alivio temporal será frágil mientras no se acometan reformas profundas que devuelvan confianza, inversión y capacidad productiva al país.
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