El gobernante Miguel Díaz-Canel no acudirá al funeral del Papa Francisco, fallecido el pasado lunes 21 de abril, sino que en su lugar irá el vicepresidente de Cuba, Salvador Valdés Mesa.
Valdés Mesa viajó a Roma la mañana de este viernes, al frente de una delegación de la Isla que asistirá al funeral del Pontífice, que pereceió a los 88 años.
El funcionario del régimen escribió en la red social X: "Ya estamos en la ciudad de Roma, como parte de la delegación cubana que presido para honrar a Francisco a quien el pueblo cubano nunca olvidará".
"Honramos la vida de Jorge Bergoglio y el Pontificado de Francisco, apreciado por nuestro pueblo por sus muestras de afecto", escribió en su mensaje.
Hasta el momento, el gobernante cubano no ha especificado la razón por la cual no asistirá a las honras fúnebres del Pontífice.
De acuerdo con CNN, un total de 130 delegaciones, incluidos más de 60 jefes de estado y 15 monarcas reinantes, irán al funeral del papa este sábado.
Entre los mandatarios que han confirmado su asistencia están el presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el de Francia, Emmanuel Macron; el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y el de Ecuador, Daniel Noboa.
Este jueves, Miguel Díaz-Canel asistió a la Misa de Acción de Gracias por el pontificado de Francisco, celebrada en la Catedral de La Habana.
A su llegada al templo, Díaz-Canel fue recibido por el Nuncio Apostólico en Cuba, monseñor Antoine Camilleri.
Durante la homilía, monseñor Camilleri recordó con emoción la figura de Francisco como un pastor para todos sin distinción, y recordó su preocupación por los más vulnerables y su constante llamado a la paz en zonas de conflicto.
El martes, el gobernante decretó duelo oficial en toda Cuba, desde las 6:00 am hasta la medianoche del día 24, con las banderas de los edificios públicos e instituciones militares izadas a media asta.
El comunicado oficial resaltó la contribución del Papa Francisco en el "fortalecimiento de las relaciones" entre La Habana y la Santa Sede, así como su mediación en el restablecimiento de vínculos diplomáticos de Cuba con Estados Unidos durante el "deshielo" iniciado en 2014.
El General de Ejército Raúl Castro, figura central en aquel proceso, compartió un mensaje personal por la muerte del Pontífice, al que llamó "entrañable amigo". "Su deceso me conmueve profundamente. Tal como me manifestó en una ocasión, lo llevaré para siempre en mi corazón".
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