
Vídeos relacionados:
Un nuevo caso de maltrato animal en Cuba ha despertado la indignación de la comunidad animalista y de decenas de usuarios en redes sociales.
En el municipio de Mayarí, provincia de Holguín, una joven identificada como Lourdes Elena denunció públicamente la brutal muerte de su gatica, presuntamente asesinada por vecinos del edificio donde reside.
Sin embargo, lejos de obtener justicia, la afectada ahora enfrenta cargos por el presunto delito de difamación, tras hacer pública la denuncia.
Según la información publicada por la red Bienestar Animal Cuba (BAC) en su página de Facebook, Lourdes Elena acudió recientemente a la Unidad de Policía de Mayarí para solicitar que se abriera un expediente contravencional contra los presuntos responsables de lanzar a su mascota desde un tercer piso y luego golpearla hasta la muerte. Sin embargo, fue recibida con indiferencia. Tras más de cuatro horas de espera y un careo con los implicados, terminó instruida de cargos por difamación.
El motivo fue que la señora Mabel, identificada como la persona que habría arrojado al animal desde su balcón, se sintió difamada por la publicación en redes sociales de Lourdes Elena. A partir de ese momento, la víctima pasó a ser tratada como presunta victimaria.
En su desgarrador testimonio, Lourdes explicó que no se encontraba en casa cuando ocurrieron los hechos. Su gatita, una cría que nunca había salido del apartamento, aparentemente bajó por accidente y terminó entrando en la vivienda de la presunta agresora.
En vez de intentar devolverla, la mujer la arrojó desde el tercer piso. Aún con vida, la pequeña logró incorporarse, pero fue atacada por un perro que le soltaron encima, y finalmente golpeada hasta que murió.
“Mi gata incluso orinó sangre”, relató. “Lo que más furia me da es que no fueron capaces ni de darme la cara. Cuando llegué, los encontré riéndose, como si se jactaran de lo que hicieron”.
Lo más alarmante para activistas y ciudadanos no ha sido solo la crueldad del acto, sino la respuesta institucional. A pesar de existir en Cuba una Ley de Bienestar Animal desde 2021, las denuncias por maltrato son con frecuencia ignoradas, minimizadas o archivadas sin consecuencia alguna. Peor aún, quienes alzan la voz son muchas veces amedrentados, como ha ocurrido en este caso.
“No puede ser que los responsables queden impunes y que quienes denuncian sean tratados como criminales”, lamentó un activista de BAC. “Esta situación es un insulto a la comunidad que defiende a los animales y a quienes creen en la justicia”.
La publicación original de Lourdes Elena ha sido ampliamente compartida, mientras la comunidad animalista pide que el caso no quede en el olvido. Se han difundido fotografías, testimonios de testigos y llamados a que las autoridades actúen con celeridad y justicia.
“Hoy fue esta gatica”, alertan desde BAC, “mañana puede ser cualquiera de nuestras mascotas”.
La historia ha conmovido a muchos por su crueldad, pero también ha encendido un reclamo más amplio: el derecho a la protección animal, al respeto y a una justicia que no castigue a quienes exigen que se cumpla la ley.
Archivado en: