Un brote de tuberculosis en la prisión provincial Las Mangas, en Bayamo, Granma habría levantado las alarmas de las autoridades.
Según dijo el sábado a Martí Noticias, el preso político y activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) Julio César Vega Santiesteban “está aumentando el problema de la tuberculosis por acá y entonces están saliendo casos positivos”.
El prisionero aseguró que “incluso los médicos aquí andan ahora enmascarados, como si fuera COVID. Andan para arriba y para abajo con las batas verdes y las caretas esas que se ponen y los guardias con nasobucos.
“Cómo nos vamos a cuidar y a proteger nosotros si ellos no lo están haciendo”, lamentó.
Vega Santiesteban dijo que se trata de “un problema aquí muy grave, va a ser una cosa grave, y va a traer consecuencias que van a ser delicadas para nosotros, y no hay medicamentos de ningún tipo por acá, de ningún tipo”.
“Yo soy hipertenso y hace más de dos meses que no me dan medicamentos para la presión, bueno aquí todo es malo”, agregó.
Denuncias de falta de atención médica en otras cárceles
Desde la cárcel Las Mangas, el activista Ariel Eugenio Arzuága Peña, denunció a Martí Noticias que no le están prestando “ningún tipo de atención médica, de nada, ni para la presión, ni para la columna, ni para la próstata, estoy seco, casi no puedo ni dormir”,
Arzuága Peña, quien presenta un delicado cuadro de salud, responsabilizó q la policía de la prisión por lo que pudiera sucederle.
Por su parte, el preso del 11J José Ramón Solano Rendiche denunció que en ese penal las condiciones de vida son pésimas y que hay una gran cantidad de reclusos gravemente enfermos.
“Yo llegué ahora a Confianza, ya tú sabes, aquí hay más problemas que en la calle, sin medicamentos, sin una doctora allá arriba que te atienda, aquí hay cientos de gente grave, con enfermedades”, informó.
Solano Rendiche dijo que es “alérgico a todo, tengo una hernia en la columna, un millón de enfermedades, la presión, cuando me pidieron los 30 años empecé a padecer de la presión, luego la condena llegó con 18 años y después en una apelación me bajaron cinco años, me quedé en 13”.
Muertes por enfermedades en cárceles cubanas
El pasado pasado 30 de enero, Yankiel Justiz Despaigne, un recluso de 36 años, falleció a causa de tuberculosis en la prisión de Melena del Sur, en la provincia de Mayabeque.
Justiz Despaigne murió en su celda sin recibir atención médica oportuna, lo que ha generó denuncias sobre la desatención sanitaria en las cárceles cubanas.
Su padre, José Manuel Justiz, dijo al medio independiente ADN Cuba que su hijo estuvo enfermo durante aproximadamente 20 días, después de ser diagnosticado con tuberculosis, pero no fue trasladado a un hospital ni recibió los medicamentos necesarios en el penal.
A pesar de solicitar una licencia extrapenal para llevarlo a un centro médico, las autoridades penitenciarias se negaron, alegando la falta de medicamentos y la necesidad de que la familia los proporcionara.
Un informe del Observatorio Cubano de Derechos Humanos y el medio independiente elTOQUE reveló que, en 2024, al menos 40 reclusos fallecieron en prisiones cubanas. En los últimos cinco años, se contabilizan 95 muertes bajo custodia o durante acciones policiales, además de 287 casos de violencia policial no letal.
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