Una maestra perdió su vivienda en un incendio ocurrido este lunes, mientras impartía clases en una escuela de Santiago de Cuba. No se reportaron lesionados ni pérdidas de vidas humanas como resultado del siniestro.
El siniestro ocurrió en la modesta vivienda de Cliuvis Premier Rodríguez, situada en Calle 8, entre A y B, número 18, reparto Municipal, en Santiago de Cuba, según informó en Facebook Aris Arias Batalla, vicepresidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Cuba.

Al momento del incendio, la docente estaba en el Seminternado Lidia Doce Sánchez, donde trabaja como profesora. “Lo perdí todo”, expresó con tristeza a Arias, quien mostró en su publicación los daños ocasionados por el siniestro.
La casa fue consumida por completo por las llamas. Premier solo conservó la ropa que vestía al salir de su hogar esa mañana. No se reportaron lesionados ni víctimas humanas.
De forma preliminar, se presume que el incendio pudo haberse originado por un cortocircuito en la línea principal o ramales secundarios. Especialistas del MININT investigan las causas.
El siniestro fue sofocado por bomberos de los comandos 1 (Martí) y 4 (Vista Alegre), con apoyo de la Empresa Eléctrica, la Pipa de Aguas Santiago, la motorizada de Tránsito, la Policía Nacional Revolucionaria y la Cruz Roja.
Arias compartió los datos personales de la maestra e hizo un llamado a la solidaridad, aclarando que se trata de una iniciativa personal y no gubernamental.
Quienes deseen apoyarla directamente pueden contactarla al teléfono 58322277 o dirigirse a su domicilio en Calle 8, entre A y B, número 18, Reparto Municipal, Santiago de Cuba.
El sábado pasado, un incendio afectó la vivienda de una pareja de ancianos en Santiago de Cuba, cuando intentaban cocinar con carbón dentro de su hogar.
La chispa de un anafre alcanzó el colchón, provocando un fuego que destruyó la cama y varias pertenencias. Afortunadamente, ambos residentes, Juan José Hernández, de 73 años, y Norma Echavarría, de 83, lograron salir ilesos.
La situación reveló una vez más la peligrosa realidad a la que se enfrentan muchas familias cubanas, obligadas a usar medios alternativos de cocción ante la falta de gas licuado y electricidad.
Este domingo, el mismo caso fue ampliado por publicaciones en redes sociales, mostrando a los ancianos durmiendo en catres improvisados.
El episodio ha sido interpretado por muchos como un reflejo de la precariedad en que viven los ancianos en Cuba, quienes apenas sobreviven con pensiones mínimas y sin respaldo institucional suficiente ante emergencias como esta.
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