El líder opositor José Daniel Ferrer dijo a su familia que está siendo acusado de propaganda contra el orden constitucional y desacato a la figura de Miguel Díaz-Canel
Así lo informó este lunes su hermana Ana Belkis Ferrer, quien añadió que José Daniel fue “fuertemente esposado y brutalmente golpeado” para obligarlo a ponerse el uniforme de preso común.
La hermana del preso político relató que la esposa de Ferrer Nelva Ismarays Ortega y su hijo pequeño pudieron visitarlo por primera vez desde su reingreso en prisión, aunque solo por tes minutos.
El primo hermano de Ferrer, Daniel, quien acompañaba a la madre y su hijo, fue por el contrario detenido en un punto de control y “conducido a unidad policial”.
“Al llegar a Mar Verde le dijeron a Nelva que solo le mostrarían a José Daniel un minuto, le volvieron a requisar la jaba y la mitad de las cosas las viraron para atrás; al final el encuentro fue de apenas tres minutos de duración, José Daniel estaba en short y algo debilitado producto de persistentes diarreas”, relató Ana Belkis.
Además, el opositor manifestó su preocupación por las personas vulnerables que asistían diariamente por alimentos a la sede de su organización, envió su agradecimiento a todos los amigos solidarios y felicitaciones a todas las Madres en su día.
A finales de abril, y luego de tres meses en libertad, las autoridades del régimen cubano arrestaron al fundador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), tras revocarle su libertad condicional, concedida como parte de un acuerdo negociado entre el Vaticano y el gobierno de Estados Unidos.
La vicepresidenta del Tribunal Supremo Popular, Maricela Sosa, estimó que el líder de la UNPACU incumplió las condiciones de su excarcelación al no presentarse en dos audiencias judiciales obligatorias, lo que afirmó constituye una violación de la legislación cubana.
La detención se produjo durante un operativo de fuerzas de seguridad en la sede de UNPACU, ubicada en el reparto Altamira, Santiago de Cuba.
José Daniel Ferrer, de 54 años, ha sido una de las voces más críticas del régimen cubano en las últimas dos décadas y ha enfrentado múltiples arrestos y condenas por su activismo político.
Tras su excarcelación, el opositor continuó denunciando a la dictadura en sus redes sociales y desarrolló una labor humanitaria ante la crisis estructural del régimen cubano, que aumenta exponencialmente el número de personas en situación de pobreza extrema y vulnerabilidad.
Precisamente, esa faceta humanitaria del activista molestó a los represores del régimen, quienes desde el primer momento vigilaron y rodearon la sede de la UNPACU en un intento por cortar el flujo de personas que allí acuden a diario para procurarse una comida al día, o atender sus necesidades de salud y de medicamentos.
El respeto y popularidad de las acciones humanitarias de Ferrer García se han añadido a las preocupaciones del sistema represivo de la dictadura, que ha hecho todo lo posible por detener la labor social de la UNPACU, desde arrestos a colaboradores hasta presiones y amenazas a los destinatarios de la ayuda.
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