La visita de Gabriela Fernández Álvarez a España, patrocinada por el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba, ha generado tensiones entre el exilio cubano y simpatizantes del régimen de La Habana.
Fernández, una de las figuras más visibles del aparato mediático oficialista y presentadora del programa televisivo Con Filo, fue increpada este martes por activistas cubanos en la ciudad de Málaga, uno de los destinos de la gira por España que se extenderá hasta el 21 de mayo.
El incidente ocurrió en la sede del Sindicato Comunista Comisiones Obreras (CCOO), donde un grupo de exiliados cubanos protestó por la presencia de Fernández, a quien acusan de ser portavoz de la propaganda estatal del régimen cubano.
La activista Avana de la Torre denunció en Facebook que durante la protesta hubo "ataques, empujones a nuestra gente y tres señoras mayores rodeando a Gabriela".

Según su publicación, la vocera oficialista se mantuvo en silencio, protegida por simpatizantes y sin responder a los cuestionamientos.
"Así se le ha recibido hoy en Málaga", escribió De la Torre, quien también compartió un video en el que se observa a varios individuos defendiendo a Fernández frente a quienes acudieron a protestar.
"Ella callada, protegida y sin dar la cara, y tres fantasmas amenazando y empujando como siempre a quienes han ido a dar la cara", añadió la activista, haciendo referencia a la actitud intimidatoria de los simpatizantes del régimen.
La gira de Gabriela Fernández por varias ciudades españolas forma parte de una estrategia del oficialismo cubano para reforzar sus vínculos con grupos de izquierda en Europa y promover su narrativa en el extranjero.
No obstante, el creciente rechazo de la comunidad cubana en el exilio ha hecho que estos actos se conviertan en focos de tensión política y social.
"¡Sigue la gira!", concluyó con ironía la activista, en alusión a futuros eventos donde se anticipa una creciente movilización de cubanos que exigen una Cuba libre y democrática.
En Madrid, Fernández protagonizó un episodio de provocación cuando respondió con besos y burlas a un grupo de exiliados cubanos que protestaban pacíficamente en su contra.
El incidente ocurrió frente a la sede de la Asociación de Amistad Hispano-Cubana “Bartolomé de las Casas”, donde Fernández ofreció una charla como parte de su gira propagandística por 15 ciudades españolas, bajo el título “Juventud Cubana en tiempos de Trump”.
A pesar de que la manifestación fue completamente pacífica, el acto fue custodiado por la policía española y por simpatizantes comunistas, que protegieron a la funcionaria del régimen durante su presentación.
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