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Carolina de Mónaco, princesa de Hannover, quien está de visita en La Habana en compañía de su hija, donó a Cuba un retrato suyo, realizado por el pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín en 1977.
La página oficial del Programa Cultural de la Oficina del Historiador de La Habana (OHCH) dejó constancia del momento en que la princesa, este sábado, recorrió las instalaciones de la Casa Guayasamín y donó a ese centro el retrato hecho en Quito tras la visita de Carolina y su madre, Grace Kelly, al taller del pintor.
"Una obra que encierra no solo un valor artístico incalculable, sino también una historia de afecto y conexión entre pueblos", describió el sitio oficialista.
A la ceremonia de entrega acudieron Alfredo Che Vera Guayasamín, presidente de la Fundación Guayasamín; Abel Prieto, presidente de la Casa de las Américas; Marta Bonet, presidenta de la UNEAC; Marta Resik, Directora de Comunicación de la OHCH; Viengsay Valdés, el pianista Frank Fernández, y Perla Rosales Aguirreurreta, directora de la OHCH.
La entidad gubernamental ensalzó que la donación del cuadro era la "celebración del arte como puente, de la memoria como abrazo entre pueblos".
El viaje de la princesa se inscribe dentro de la segunda visita de la compañía de danza del Principado de Mónaco a La Habana, donde este viernes estrenaron Core Meu (Mi Corazón).
El director artístico de la compañía del Principado de Mónaco, Jean-Christophe Maillot, comunicó a la agencia EFE que la pieza está ambientada en el mar Mediterráneo al ritmo de la tarantela, un baile popular del sur de Italia.
Esta es la segunda vez que la compañía del Ballet de Montecarlo acude a Cuba. La anterior visita fue en 2015 para presentar su versión de Cenicienta. En aquella y en esta ocasión, la princesa Carolina ha acompañado a los bailarines.
El Ballet de Montecarlo, fundado en 1936, fue rescatado hace 40 años por Carolina para "difundir la imagen de Mónaco a través de la danza", como recogió EFE.
Impulsada por el amor por el ballet de su madre, Grace Kelly, Carolina destacó como aprendiz de bailarina, y ha sido una gran mecenas de las artes en Europa.
No solo fundó el Ballet de Montecarlo, sino que también ha sido presidenta de la Orquesta Filarmónica de Montecarlo, la Ópera de Montecarlo, la Fundación Príncipe Pierre, el Festival Primaveral de Arte, el Montecarlo Garden Club y la Fundación Princesa Gracia.
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