La tragedia golpeó con brutal fuerza a una familia espirituana, cuando un padre y su hijo perdieron la vida juntos en el fatal accidente de tránsito ocurrido el pasado viernes en el kilómetro 277 de la Autopista Nacional, a la altura de Villa Clara.
El siniestro, que involucró a dos vehículos —un Peugeot 405 y un Geely MK—, dejó un saldo total provisional de cinco fallecidos y al menos dos heridos graves.
Entre las víctimas figuran José Antonio Rodríguez Lorenzo, conductor del Peugeot, y su hijo Maels Rodríguez Sánchez, de solo 22 años. Ambos eran naturales de Taguasco, Sancti Spíritus, y se dirigían a su destino cuando fueron sorprendidos por la tragedia.
La conmoción es profunda en Zaza del Medio, de donde era originaria esta familia. Vecinos y allegados expresan en redes sociales su consternación ante la pérdida doble, señalando la dedicación de José Antonio como padre y agricultor.
A bordo del mismo vehículo viajaban otros dos pasajeros que también resultaron gravemente lesionados: Yosvanis Crespo Benítez y Yoegnis Granado Fernández, ambos vecinos también de Taguasco.
Las causas del accidente aún se investigan, pero testigos apuntan a un posible exceso de velocidad y al mal estado del pavimento como factores agravantes. La escena tras la colisión —con uno de los vehículos completamente destruido— reflejó la magnitud del impacto.
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Este siniestro se suma a una larga lista de accidentes en las carreteras cubanas, donde solo en 2024 se registraron más de 600 muertes por esta causa. Las autoridades, sin embargo, siguen sin aplicar medidas eficaces de prevención, mientras las familias continúan llorando a sus muertos.
La pérdida de un padre y su hijo en un mismo instante encierra un dolor insondable, un golpe del que una comunidad entera tardará en recuperarse. Su historia es un recordatorio trágico del alto precio de cada falla en la seguridad vial de Cuba.
Tres hijos de Taguasco entre los fallecidos en el trágico accidente
El municipio espirituano de Taguasco se encuentra de luto tras confirmarse que tres de las cinco víctimas mortales del accidente pertenecían a esa localidad.
Además de Rodríguez Lorenzo, conocido cariñosamente como "Pepito", y su hijo Maels, de apenas 22 años, Taguasco también llora la muerte de Raúl Basilio Ysisdro González.

La tragedia conmocionó especialmente a la comunidad agrícola local, pues Pepito era un productor destacado en el sector agropecuario, reconocido por su dedicación y compromiso con la producción de alimentos, según indicó en Facebook Anelys Ramírez, delegada municipal de Agricultura en Taguasco.
Su muerte, junto con la de su joven hijo, ha dejado un vacío profundo no solo en su familia, sino también en el gremio agrícola que hoy le rinde homenaje.
La comunidad ha respondido con muestras de dolor y solidaridad. “Una pérdida irreparable para nuestro municipio”, expresó la funcionaria local. “La Agricultura también pierde a un productor ejemplar”, añadió Ramírez, en referencia a Pepito Rodríguez.
Junto a Raúl Basilio, conductor del Geely MK, perdieron la vida sus acompañantes: Karina Sánchez Sánchez, de 27 años de edad, y Mario Bárbaro Ramos Díaz, de 25 años de edad. Ambos eran naturales de Jatibonico, en la provincia Sancti Spíritus.
Este nuevo accidente reaviva las alarmas sobre la alta siniestralidad en las carreteras cubanas, marcada por el deterioro de la infraestructura vial, el desgaste del parque automotor y la imprudencia al volante. Taguasco, ahora enlutado, se convierte en símbolo del costo humano que estas fallas siguen generando.
Mientras se investigan las causas exactas del suceso, familiares, amigos y vecinos de Zaza del Medio -y de la provincia espirituana- rinden tributo a las víctimas, unidas por un lazo común: el amor a su tierra y una vida truncada por la tragedia.
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