Lluvias intensas y tormentas eléctricas afectarán este martes a varias provincias del oriente y centro de Cuba, especialmente en zonas del interior y sur desde Camagüey hasta Guantánamo.
La advertencia fue compartida por el meteorólogo cubano Raydel Ruisánchez, quien explicó que esta situación está respaldada por modelos globales y de escala local.

A través de una publicación en redes sociales, Ruisánchez recomendó a la población mantener precaución ante las tormentas eléctricas, por su peligrosidad y posibles efectos severos en entornos vulnerables.
Además, subrayó que, en el occidente, los eventos serán más aislados y se concentrarán en áreas del interior y del norte.
El propio meteorólogo alertó recientemente que la primera onda tropical de la temporada se desplazaría esta semana por el Caribe, al sur de Cuba, y provocando un aumento significativo de las lluvias y tormentas eléctricas en el país.
Según advirtió en su perfil de Facebook, este sistema combinado con el fuerte calentamiento diurno, factores locales y una circulación ciclónica en los niveles altos de la atmósfera, incrementará la actividad de chubascos, lluvias y tormentas eléctricas, sobre todo en horas de la tarde.
El especialista subrayó que se prevé un aumento de las precipitaciones a partir de este martes en la región oriental, con posible extensión al resto del país en los días siguientes.
Ruisánchez indicó además que estarán monitoreando la evolución del sistema, así como la posible ocurrencia de lluvias intensas e incluso tormentas severas, fenómenos habituales en esta etapa del periodo lluvioso en Cuba.
Este nuevo episodio de inestabilidad atmosférica ocurre apenas horas después de que un tornado de baja intensidad fuera reportado este domingo en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) emitió su pronóstico oficial para la temporada de huracanes en el Atlántico de 2025, en el cual advierte que será una temporada “por encima del promedio”, con una alta probabilidad de tormentas significativas.
El informe, presentado en una rueda de prensa a solo días del inicio oficial de la temporada (que se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre), estima la formación de entre 13 y 19 tormentas con nombre, de las cuales 6 a 10 podrían convertirse en huracanes, y entre 3 y 5 alcanzarían categoría mayor (categoría 3 o superior).
NOAA atribuye esta previsión a varios factores climáticos clave: temperaturas más cálidas de lo normal en la superficie del Atlántico y el Caribe; una fase neutral del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), que no limita el desarrollo de ciclones como lo haría un El Niño activo y un monzón africano occidental más intenso, que puede generar más ondas tropicales, las “semillas” que muchas veces se convierten en huracanes.
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