Cuba y Japón han iniciado un ambicioso proyecto de colaboración para impulsar las energías renovables en la isla, en medio de una de las peores crisis energéticas de su historia, marcada por el grave deterioro de su infraestructura eléctrica y los constantes apagones que afectan a millones de familias.
El proyecto, respaldado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), busca mejorar la distribución y generación eléctrica, donde la falta de inversiones y mantenimiento ha sumido al país en un escenario crítico, con cortes de electricidad prolongados y afectaciones a todos los sectores de la sociedad.
De acuerdo con la agencia Prensa Latina, la iniciativa cuenta, además, con la participación de expertos de West Japan Engineering Consultants, Inc. (WJEC), Tokyo Electric Power Services Co., Ltd (TEPSCO) y Yachiyo Engineering Co., Ltd (YEC).
En un reciente encuentro en La Habana con especialistas de la Unión Eléctrica (UNE), representantes de estas entidades japonesas y del JICA delinearon los objetivos del proyecto, que tendrá una duración de dos años.
De esta manera, se espera mejorar el manejo y control del sistema de distribución y generación eléctrica, fomentando la integración de energías limpias.
Un paso hacia la sostenibilidad energética
En 2014, Cuba fijó como meta que el 24% de su electricidad se genere a partir de fuentes renovables en 2030, pero los avances han sido limitados. La combinación de infraestructura obsoleta y frecuentes cortes de electricidad ha impulsado la búsqueda de asistencia técnica internacional.
Capacitación clave para la transición energética
El proyecto japonés también contempla adiestrar al personal cubano encargado de operar la red eléctrica, con el objetivo de lograr un sistema más estable, seguro y confiable, acorde con los retos que supone la incorporación masiva de energías renovables.
Este esfuerzo representa el enésimo desafío para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), y una oportunidad para Cuba de avanzar hacia un modelo energético más sostenible y resiliente, en plena crisis energética.
Inestabilidad persistente
El proyecto, respaldado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), busca mejorar la distribución y generación eléctrica en la isla, donde la falta de inversiones y mantenimiento ha sumido al país en un escenario crítico, con cortes de electricidad prolongados y afectaciones a todos los sectores de la sociedad.
La falta de generación, combinada con problemas estructurales en las plantas termoeléctricas y la escasez de combustible, mantiene al país en una situación de alta vulnerabilidad energética.
Este miércoles, la Empresa Eléctrica de La Habana informó que empezará a implementar cortes de electricidad durante la madrugada, como medida de emergencia para enfrentar el persistente déficit de generación que mantiene el SEN.
Mientras tanto, las autoridades continúan apelando a medidas de contingencia que no resuelven la raíz del problema, y que cada vez más comprometen la rutina diaria de los cubanos.
El gobierno celebró en marzo la conexión de seis parques solares, los cuales fueron sincronizados al sistema nacional. Sin embargo, los apagones continúan, y las propias autoridades del régimen admiten que la generación solar no resolverá por completo el déficit eléctrico.
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